¿Necesitan los perros poder elegir? (Artículo 7)

1. Resumen ejecutivo

La ciencia contemporánea del bienestar animal concede una importancia creciente a la elección, el control y la agencia. Esto no significa que un perro deba tomar todas las decisiones ni que buen bienestar equivalga a libertad sin límites. Significa que, siempre que sea compatible con salud, seguridad y convivencia, poder influir sobre algunos aspectos de la propia vida puede aportar beneficios psicológicos, reducir conflicto y favorecer experiencias positivas.

Englund y Cronin (2023) distinguen conceptos que suelen confundirse. Elección es seleccionar entre dos o más alternativas. Control es la capacidad de producir de forma predecible un resultado deseado. Agencia es un concepto más amplio: la capacidad de actuar de forma voluntaria, autodirigida y orientada a metas para interactuar con el ambiente, adquirir información, desarrollar habilidades y obtener resultados. Una elección es, por tanto, una de las vías mediante las cuales un animal puede ejercer control, pero elección y control no son idénticos.

La actualización del modelo Five Domains también ha colocado la agencia en el centro de la evaluación del bienestar positivo. Mellor et al. (2020) renombraron el Dominio 4 como Behavioral Interactions para enfatizar oportunidades de interacción con ambiente, otros animales y humanos. Littlewood, Heslop y Cobb (2023) desarrollan explícitamente este dominio como un “dominio de agencia”: el bienestar positivo no depende sólo de recibir recursos, sino también de poder utilizar capacidades, realizar conductas voluntarias y perseguir metas.

El consenso interdisciplinario de Rault et al. (2025) sobre positive animal welfare refuerza esta perspectiva. Define el bienestar positivo como florecimiento mediante estados mentales predominantemente positivos y desarrollo de competencia y resiliencia, e incluye de manera explícita tener elecciones y oportunidades para perseguir activamente metas y alcanzar resultados deseados. Esto sitúa la autonomía práctica dentro de una visión de buena vida, no meramente dentro de la prevención de sufrimiento.

Sin embargo, la evidencia empírica directa sobre el efecto de ofrecer elección sigue siendo limitada. Rust, Clegg y Fernandez (2024) realizaron una revisión de alcance de estudios experimentales que compararon una condición con elección frente a una sin elección. Sólo encontraron 13 artículos que cumplían sus criterios. La mayoría se realizó en zoológicos, agricultura o laboratorios, no en perros de compañía. La mayoría encontró mejoras conductuales o fisiológicas bajo condiciones con elección, pero algunos resultados fueron neutros o poco claros. Por ello, la afirmación “más elección siempre mejora el bienestar” excedería la evidencia.

En perros existen, no obstante, datos relevantes. Sarrafchi et al. (2025) compararon contacto físico forzado y contacto de libre elección en 18 perros de terapia que interactuaron con 44 personas. En la condición forzada, los perros permanecían sujetos con correa y eran tocados de forma continua; en la condición de elección podían desplazarse y ser tocados sólo cuando se aproximaban a alcance. Durante el contacto forzado aparecieron con mayor frecuencia orejas hacia atrás. En la condición libre aparecieron más olfateo y evitación, pero los perros permanecieron dentro del alcance de las personas durante aproximadamente 77.9% del tiempo. Este resultado es especialmente informativo: tener la posibilidad de alejarse no significa que el perro necesariamente quiera alejarse. El valor de la opción puede residir precisamente en que puede elegir quedarse.

El contexto veterinario proporciona otra ventana. Wess et al. (2022), en un estudio piloto controlado con 47 perros inicialmente incluidos, evaluaron entrenamiento de cuidado cooperativo. Los resultados fueron mixtos: el entrenamiento no produjo mejoras uniformes en frecuencia cardiaca, variabilidad cardiaca o cumplimiento del examen y la transferencia de habilidades entrenadas fue limitada. Esto es importante porque evita vender “cooperative care” como solución garantizada. Sin embargo, otros trabajos con protocolos adaptativos y colaborativos ofrecen evidencia más favorable. Squair et al. (2023, 2024), con 28 perros evaluados a lo largo de cuatro visitas, encontraron que los perros del grupo de intervención mostraban mayores reducciones de un índice fisiológico compuesto de estrés y mejores puntuaciones conductuales de estrés que los controles al final del periodo. Estas intervenciones incluían manejo de bajo estrés y participación colaborativa.

La forma de restricción también importa. Un estudio experimental publicado en 2025 encontró que las técnicas veterinarias más restrictivas —como sujeción del hocico y restricción corporal completa— producían mayores puntuaciones de miedo y más conductas negativas que una restricción pasiva; las medidas fisiológicas no diferenciaron los grupos de la misma manera. Este patrón refuerza dos principios: la experiencia del perro depende de cómo se realiza el procedimiento y ninguna medida única representa por completo el bienestar.

El concepto de consentimiento requiere mayor cuidado terminológico. Un perro no puede proporcionar “consentimiento informado” en el sentido jurídico y bioético humano, porque no puede comprender y ponderar toda la información relevante sobre riesgos, beneficios y alternativas de una intervención médica. Por ello, en este dossier se recomienda distinguir:

  • consentimiento informado humano: decisión del responsable legal;
  • participación voluntaria/assent funcional: señales de disposición del perro para participar;
  • dissent o rechazo: señales sostenidas de que intenta evitar, terminar o alejarse de una interacción.

En contextos de entrenamiento y manejo se utilizan a veces términos como consent behavior, start button behavior o cooperative care. Su lógica consiste en enseñar al perro una conducta que indica disponibilidad para comenzar o continuar una manipulación y detener el procedimiento cuando rompe esa conducta. Riemer et al. (2021) describen, por ejemplo, el uso de una alfombra o postura entrenada como señal de participación voluntaria. Debe entenderse como una herramienta de comunicación y control, no como equivalente a consentimiento legal o a comprensión plena del procedimiento.

Esta distinción también aclara la controversia “libertad = falta de reglas”. Un perro puede tener agencia dentro de límites seguros. De hecho, una estructura totalmente impredecible puede reducir control. Las reglas y señales claras pueden aumentar predictibilidad. El problema no es que existan límites; el problema aparece cuando el animal carece sistemáticamente de oportunidades para influir sobre eventos importantes, retirarse de interacciones no esenciales, elegir entre alternativas seguras o expresar rechazo antes de recurrir a respuestas intensas.

La autonomía tampoco debe prevalecer sobre necesidades médicas o seguridad. Un perro puede negarse a una vacuna, a tratamiento de una lesión o a cruzar una calle de manera segura. El responsable sigue teniendo una obligación de cuidado. En estas situaciones, el objetivo no es “dejar que decida todo”, sino maximizar agencia donde sea posible: preparación, desensibilización, opciones de posición, pausas, reforzamiento, manejo menos restrictivo, sedación cuando proceda y respeto de señales de rechazo cuando el procedimiento pueda posponerse o modificarse.

La tesis central para el futuro artículo es:

Los perros no necesitan libertad absoluta; necesitan oportunidades razonables para influir sobre su vida. Elegir entre alternativas seguras, poder acercarse o retirarse y participar voluntariamente en algunas interacciones puede aumentar control y agencia sin eliminar reglas, cuidados ni responsabilidad humana.


2. Pregunta principal

Pregunta central

¿Qué papel tienen la elección, el control y la autonomía en el bienestar de los perros?

Preguntas secundarias

  1. ¿Qué significa elección en welfare science?
  2. ¿Qué diferencia elección de control?
  3. ¿Qué es agencia?
  4. ¿Qué relación existe entre agencia y bienestar positivo?
  5. ¿Puede la elección ser valiosa aunque el perro no cambie de opción?
  6. ¿Qué evidencia experimental existe?
  7. ¿Cuánta evidencia es específica de perros?
  8. ¿Qué significa autonomía en un animal dependiente de humanos?
  9. ¿Debe un perro poder elegir todo?
  10. ¿Qué decisiones deben permanecer bajo responsabilidad humana?
  11. ¿Qué es cuidado cooperativo?
  12. ¿Qué es un start button behavior?
  13. ¿Puede hablarse de consentimiento en perros?
  14. ¿Qué diferencia consentimiento informado, assent y dissent?
  15. ¿Qué papel tiene la posibilidad de retirarse?
  16. ¿Qué ocurre cuando el perro no puede escapar de contacto físico?
  17. ¿Cómo influye la restricción veterinaria?
  18. ¿Cómo puede el entrenamiento aumentar control?
  19. ¿Puede la predictibilidad compensar parcialmente la falta de elección?
  20. ¿Más opciones siempre son mejores?
  21. ¿Puede demasiada elección ser irrelevante o problemática?
  22. ¿Qué papel tiene personalidad?
  23. ¿Qué papel tiene historia de aprendizaje?
  24. ¿Cómo puede observarse la agencia en casa?
  25. ¿Cómo ofrecer elección sin comprometer seguridad?

Alcance

Este dossier aborda perros de compañía y utiliza evidencia comparada cuando no existe investigación canina específica. No se equipara agencia animal con autonomía jurídica humana.


3. Conceptos fundamentales

3.1 Elección

Englund y Cronin (2023) definen elección como el acto de seleccionar entre más de una alternativa.

Ejemplos:

  • dos lugares de descanso;
  • dos rutas seguras;
  • aproximarse o retirarse;
  • elegir entre actividades.

3.2 Control

Capacidad de producir de forma predecible un resultado deseado.

Ejemplo:
el perro se aleja
→ el contacto se detiene.

Si alejarse no cambia nada:
→ existe movimiento, pero poco control.

3.3 Predictibilidad

Capacidad de anticipar lo que ocurrirá.

Control y predictibilidad están relacionados, pero no son idénticos.

3.4 Agencia

Littlewood et al. (2023) describen agencia como capacidad para realizar conductas voluntarias, auto-generadas y orientadas a objetivos que el animal está motivado a realizar.

3.5 Autonomía

En este dossier se usa en sentido funcional:

posibilidad de ejercer control sobre determinados aspectos de la propia experiencia.

No equivale a autonomía jurídica ni moral completa.

3.6 Competencia

Capacidad de adquirir y utilizar habilidades para superar desafíos manejables.

3.7 Challenge

Desafío que requiere habilidad y atención para alcanzar una meta.

Un desafío solucionable puede contribuir a competencia.

3.8 Consentimiento informado

Concepto humano que requiere comprensión suficiente de:

  • intervención;
  • riesgos;
  • beneficios;
  • alternativas;
  • derecho a rechazar.

No debe atribuirse literalmente a perros.

3.9 Assent funcional

Término útil para describir participación voluntaria o disposición observable a cooperar, aunque el animal no pueda comprender toda la información necesaria para consentimiento informado.

3.10 Dissent

Rechazo conductual sostenido.

Puede expresarse mediante:

  • retirada;
  • evitación;
  • ruptura de una conducta cooperativa;
  • intento persistente de terminar interacción.

3.11 Cooperative care

Entrenamiento para que el animal participe voluntariamente en cuidados, manejo o procedimientos.

3.12 Start button behavior

Conducta entrenada que señala que el animal está dispuesto a que comience o continúe una interacción.

Si rompe la conducta:
→ el procedimiento se detiene cuando sea seguro hacerlo.


4. Evolución

Los animales evolucionaron en ambientes donde sus propias acciones modificaban resultados.

Podían:

  • buscar alimento;
  • escapar de amenazas;
  • elegir refugio;
  • aproximarse a individuos;
  • alejarse.

Control como ventaja adaptativa

La capacidad para aprender:

“si hago X, ocurre Y”

permite predecir y controlar resultados.

Relevancia

Un ambiente donde las acciones nunca influyen sobre consecuencias puede reducir oportunidades para aprender y desarrollar competencia.

Precaución

No existe evidencia de que “autonomía” funcione exactamente igual en perros y humanos.

La analogía debe limitarse a mecanismos de:

  • control;
  • predictibilidad;
  • acción orientada a metas.

5. Domesticación e historia

La domesticación aumentó la dependencia del perro respecto a humanos.

Las personas deciden:

  • cuándo come;
  • cuándo sale;
  • con quién interactúa;
  • dónde duerme;
  • qué puede tocar;
  • cuándo termina un paseo;
  • qué tratamientos recibe.

Paradoja

El perro vive muy cerca de humanos, pero posee poco control sobre muchos eventos cotidianos.

Cambio contemporáneo

Welfare science está pasando de:

proveer recursos

a:

proveer oportunidades para utilizar recursos y capacidades de manera voluntaria.

El cambio del Dominio 4 de Five Domains a “Behavioral Interactions” refleja esta evolución (Mellor et al., 2020; Littlewood et al., 2023).


6. Etología

Tinbergen aplicado a agencia

Causación

¿Por qué elegir?

Variables:

  • motivación;
  • miedo;
  • interés;
  • aprendizaje;
  • recompensa.

Ontogenia

La percepción de control se desarrolla mediante experiencias.

Un perro aprende:

  • si sus señales funcionan;
  • si retirarse es posible;
  • si cooperar produce resultados.

Función

Elegir permite:

  • acceder a recursos;
  • evitar amenazas;
  • regular interacción;
  • explorar.

Filogenia

La capacidad de aprendizaje instrumental está profundamente arraigada en la evolución animal.


7. Cognición y aprendizaje

Contingencia

El perro aprende relaciones entre:

conducta
→ consecuencia.

Control

Ejemplo:

apoya barbilla en una toalla
→ comienza revisión de oreja.

levanta barbilla
→ pausa.

La conducta adquiere función comunicativa.

Predictibilidad

Una señal clara de inicio puede reducir incertidumbre.

Desensibilización

Exposición gradual a intensidad tolerable.

Contracondicionamiento

El procedimiento predice consecuencias positivas.

Cooperación

El perro no sólo “soporta”; realiza conductas entrenadas.

Riesgo de falsa elección

Si todas las opciones producen la misma consecuencia:

la elección puede ser aparente.

Ejemplo:
puede apartar la cabeza,
pero la persona continúa sujetándolo.


8. Desarrollo

Cachorros

Oportunidades de control deben ser simples y seguras.

Ejemplos:

  • elegir retirarse;
  • aproximarse a personas;
  • explorar a su ritmo.

Adolescentes

Puede aumentar:

  • exploración;
  • independencia;
  • competencia entre motivaciones.

Adultos

Historial previo condiciona participación.

Seniors

Pueden necesitar más control sobre:

  • descanso;
  • manipulación;
  • superficies;
  • ritmo.

Dolor

Un perro que antes cooperaba puede comenzar a rechazar contacto.

No debe interpretarse automáticamente como pérdida de obediencia.


9. Análisis del comportamiento

ABC + control

Antecedente
conducta
consecuencia

Pregunta adicional:

¿la conducta del perro cambia realmente lo que ocurre?

Ejemplo: caricias

Perro gira la cabeza
→ humano deja de tocar.

Existe consecuencia funcional.

Si humano sigue:
→ señal no produce control.

Escalada

Cuando señales leves no funcionan, algunos perros pueden escalar:

  • apartar cabeza;
  • alejarse;
  • tensarse;
  • gruñir;
  • intentar escapar.

No debe asumirse una secuencia universal, pero es importante que señales tempranas tengan efecto.


10. Bienestar

10.1 Agencia en Five Domains

Mellor et al. (2020) incluyen interacción con:

A. ambiente;
B. otros animales;
C. humanos.

Littlewood et al. (2023) explican que estas oportunidades permiten evaluar agencia.

Ejemplos

Ambiente:

  • escoger zona;
  • explorar;
  • buscar.

Animales:

  • aproximarse;
  • retirarse.

Humanos:

  • iniciar;
  • mantener;
  • terminar interacción.

10.2 Choice ≠ control

Puede haber elección sin control real.

Ejemplo:
elegir entre dos juguetes
pero no poder alejarse de una situación aversiva.

Control sin múltiples opciones

A veces basta:

hacer conducta
→ obtener resultado.

Ejemplo:
tocar una campana
→ salir.


10.3 Evidencia general sobre elección

Rust et al. (2024):

  • revisión de alcance;
  • 13 estudios experimentales;
  • mayoría en mamíferos;
  • zoológicos/agricultura/laboratorio.

Resultado

La mayoría encontró mejora en indicadores de bienestar bajo elección.

Limitación

Muy poca evidencia canina directa.

Conclusión

Soporte:

  • conceptual fuerte;
  • experimental multiespecie moderado;
  • canino directo limitado.

10.4 Bienestar positivo

Rault et al. (2025) incluye:

  • estados positivos;
  • competencia;
  • resiliencia;
  • elecciones;
  • búsqueda de metas;
  • logro de resultados.

Implicación

Una “buena vida” incluye oportunidades de actuar, no únicamente recibir.


10.5 Contacto físico consensual

Sarrafchi et al. (2025):

Muestra

  • 18 perros de terapia;
  • 44 participantes.

Condición forzada

  • sujetos con correa;
  • contacto continuo.

Condición libre

  • podían desplazarse;
  • contacto sólo al aproximarse.

Resultados

  • más orejas hacia atrás en contacto forzado;
  • más olfateo y evitación con elección;
  • 77.9% del tiempo dentro del alcance humano bajo libre elección.

Interpretación

La libertad de retirarse no destruyó la interacción.

Limitaciones

  • estudio piloto;
  • perros de terapia;
  • interacción corta;
  • una conducta no representa todo bienestar.

10.6 Manejo veterinario

Wess et al. (2022)

47 perros inicialmente incluidos; 40 completaron el estudio.

Entrenamiento cooperativo:

  • resultados fisiológicos mixtos;
  • transferencia limitada;
  • cumplimiento no mejoró uniformemente.

Valor

Evita afirmar:

“cooperative care siempre funciona”.


10.7 Adaptive/collaborative care

Squair et al. (2023, 2024):

28 perros;
4 visitas;
8 semanas.

Intervención:

  • manejo de bajo estrés;
  • colaboración;
  • práctica doméstica.

Fisiología

Mayor reducción de cortisol y del índice compuesto de estrés en intervención.

Conducta

En visita 4:

  • mejores puntuaciones clínicas de estrés durante partes del examen.

Limitaciones

Muestra pequeña;
protocolo multifactorial.


10.8 Restricción física

Cisneros et al. (2025):

97 perros evaluados bajo diferentes técnicas.

Resultado

Sujeción de hocico y restricción corporal completa:

  • más respuestas negativas;
  • mayores puntuaciones de miedo.

Restricción pasiva:

  • menor miedo.

Implicación

Mayor control humano físico no significa mejor experiencia para el perro.


10.9 Consentimiento: precisión terminológica

No afirmar

“El perro dio consentimiento informado.”

Mejor

“El perro participó voluntariamente.”

o

“El perro mostró assent funcional.”

Dissent

Debe respetarse cuando:

  • el procedimiento no es urgente;
  • existe una alternativa;
  • puede entrenarse;
  • puede posponerse.

Emergencia

Bienestar a largo plazo puede requerir intervenir incluso cuando el perro rechaza.

En esos casos:

  • minimizar restricción;
  • analgesia;
  • sedación;
  • manejo adecuado;
  • preparación futura.

10.10 Libertad no significa ausencia de estructura

Estructura puede aumentar

  • predictibilidad;
  • seguridad;
  • aprendizaje.

Regla útil

límites seguros + opciones reales.

Ejemplo:

No elegir:
“cruzar o no una avenida”.

Sí elegir:
“olfatear por izquierda o derecha dentro de una zona segura”.


10.11 Elección puede ser pequeña

Ejemplos:

  • cama A o B;
  • parar o continuar caricia;
  • dirección dentro de ruta segura;
  • juguete;
  • zona de descanso.

No todas las decisiones necesitan ser importantes.


10.12 Valor de poder decir “no”

La opción de retirada puede tener valor aunque no se utilice.

Sarrafchi et al.:
los perros permanecieron cerca gran parte del tiempo cuando podían alejarse.

Idea

La presencia de una puerta importa aunque el perro decida no cruzarla.


10.13 Demasiada elección

La evidencia animal es limitada.

No debe afirmarse que:

más opciones siempre = mejor.

Factores:

  • experiencia;
  • complejidad;
  • claridad;
  • costo.

Regla

Ofrecer opciones:

  • comprensibles;
  • seguras;
  • relevantes.

11. Adiestramiento y manejo

Entrenar autonomía no es entrenar desobediencia

Puede enseñar:

  • señales de inicio;
  • retirada;
  • cooperación.

Start button

Ejemplo:

barbilla apoyada
→ inicia cepillado.

barbilla se levanta
→ pausa.

Ventajas potenciales

  • comunicación;
  • predictibilidad;
  • control;
  • cooperación.

Limitaciones

  • requiere entrenamiento;
  • no siempre transfiere de casa a clínica;
  • emergencia puede impedir pausa.

Manejo

Aumentar control puede ser tan sencillo como:

  • no acorralar;
  • permitir distancia;
  • usar barreras;
  • dejar que explore.

12. Aplicaciones prácticas

Esto significa que…

Tu perro no tiene que decidir todo para tener agencia.

En la vida cotidiana…

Puede elegir:

  • dónde descansar;
  • cuándo retirarse de una caricia;
  • entre dos juguetes;
  • qué zona explorar dentro de un paseo seguro.

Un responsable puede observar…

  • aproxima;
  • permanece;
  • se retira;
  • vuelve;
  • rompe una conducta cooperativa;
  • evita.

Conviene evitar…

  • forzar contacto no necesario;
  • perseguir al perro para manipularlo;
  • convertir “no” en confrontación;
  • ofrecer elecciones falsas;
  • dejar decisiones médicas críticas al perro.

Podría ayudar…

  • pausas;
  • señales claras;
  • entrenamiento cooperativo;
  • elección entre alternativas equivalentes;
  • permitir retirada.

13. Mitos y controversias

Mito 1 — “Dar libertad significa no poner reglas”

Clasificación: contradicho.

Agencia puede existir dentro de límites seguros.


Mito 2 — “El perro debe obedecer aunque no quiera”

Clasificación: demasiado amplio.

Hay contextos de seguridad obligatorios; en otros, la cooperación voluntaria puede mejorar bienestar.


Mito 3 — “Si puede alejarse, siempre se irá”

Clasificación: contradicho por evidencia piloto.

Perros de terapia permanecieron cerca gran parte del tiempo bajo libre elección.


Mito 4 — “Consentimiento canino es igual al consentimiento humano”

Clasificación: incorrecto.

No existe equivalencia con consentimiento informado.


Mito 5 — “Cooperative care está científicamente demostrado para todo”

Clasificación: contradicho.

La evidencia canina es prometedora pero limitada y mixta.


Mito 6 — “Más elección siempre es mejor”

Clasificación: evidencia insuficiente.

La revisión de 2024 encontró resultados mayormente positivos, pero sólo 13 estudios.


Mito 7 — “Si tolera el procedimiento, está cómodo”

Clasificación: incorrecto.

Tolerancia conductual no demuestra estado emocional positivo.


Mito 8 — “La restricción fuerte es más segura y por tanto siempre mejor”

Clasificación: contradicho como universal.

Mayor restricción puede aumentar miedo y conductas negativas.


Mito 9 — “Un perro que dice no está intentando dominar”

Clasificación: contradicho como interpretación automática.

Retirada o rechazo pueden reflejar miedo, dolor, preferencias o aprendizaje.


Mito 10 — “Autonomía significa que el humano pierde responsabilidad”

Clasificación: incorrecto.

Responsabilidad humana sigue siendo central.


14. Estado de la evidencia

14.1 Englund y Cronin (2023)

Tipo: mini-review conceptual.

Hallazgo: clarifica choice, control, challenge y agency; propone control como componente central de agencia.

Limitación: evidencia directa de efectos de choice sobre bienestar todavía limitada.

Confianza: alta como marco conceptual.

14.2 Littlewood et al. (2023)

Tipo: revisión conceptual Five Domains.

Hallazgo: desarrolla Behavioral Interactions como dominio de agencia y bienestar positivo.

Limitación: no prueba causalidad en perros.

Confianza: alta como marco.

14.3 Rust et al. (2024)

Tipo: scoping review PRISMA.

Corpus: 13 estudios experimentales.

Hallazgo: mayoría mostró efectos positivos de elección.

Limitación: pocos estudios; especies/contextos heterogéneos; escasa evidencia canina.

Confianza: moderada.

14.4 Rault et al. (2025)

Tipo: consenso interdisciplinario.

Hallazgo: positive welfare incluye elección y perseguir metas.

Limitación: consenso conceptual, no intervención canina.

Confianza: alta como definición.

14.5 Sarrafchi et al. (2025)

Tipo: estudio piloto crossover de interacción.

Muestra: 18 perros de terapia, 44 humanos.

Hallazgo: contacto forzado produjo más orejas hacia atrás; con elección aparecieron más conductas de exploración/evitación y los perros permanecieron cerca gran parte del tiempo.

Limitación: piloto, muestra especializada.

Confianza: moderada.

14.6 Wess et al. (2022)

Tipo: ensayo piloto controlado.

Muestra: 47 inicialmente; 40 completaron.

Hallazgo: entrenamiento cooperativo produjo resultados mixtos y transferencia limitada.

Limitación: programa y generalización imperfectos.

Confianza: moderada.

14.7 Squair et al. (2023)

Tipo: estudio experimental longitudinal.

Muestra: 28 perros.

Hallazgo: intervención colaborativa/low-stress produjo mayor reducción fisiológica de estrés.

Limitación: muestra pequeña; intervención multifactorial.

Confianza: moderada.

14.8 Squair et al. (2024)

Tipo: segunda parte conductual del mismo estudio.

Hallazgo: mejores puntuaciones de estrés conductual en intervención durante partes del examen.

Limitación: mismo tamaño de muestra y protocolo multifactorial.

Confianza: moderada.

14.9 Cisneros et al. (2025)

Tipo: estudio experimental de técnicas de manejo.

Muestra: 97 perros.

Hallazgo: sujeciones más restrictivas produjeron más conductas negativas y mayor miedo que restricción pasiva.

Limitación: procedimientos específicos; fisiología no mostró todas las diferencias.

Confianza: moderada-alta.

14.10 Riemer et al. (2021)

Tipo: revisión clínica.

Hallazgo: recomienda cooperative care, consent behaviors, desensibilización y manejo de bajo estrés.

Limitación: evidencia directa disponible era aún escasa.

Confianza: moderada como guía práctica.


15. Banco de evidencia

Evidencia 1

Afirmación: elección y control son conceptos distintos.

Fuente: Englund & Cronin (2023).

Nivel de certeza: alto conceptual.

Matiz: una elección no garantiza control.


Evidencia 2

Afirmación: agencia forma parte explícita de enfoques modernos de bienestar positivo.

Fuente: Littlewood et al. (2023); Rault et al. (2025).

Nivel de certeza: alto conceptual.


Evidencia 3

Afirmación: evidencia experimental general de choice sobre welfare es mayormente positiva pero limitada.

Fuente: Rust et al. (2024).

Nivel de certeza: moderado.

Matiz: sólo 13 estudios y pocos perros.


Evidencia 4

Afirmación: permitir retirada durante contacto no implica que el perro vaya a evitar toda interacción.

Fuente: Sarrafchi et al. (2025).

Nivel de certeza: moderado.

Matiz: perros de terapia.


Evidencia 5

Afirmación: contacto forzado puede producir diferencias conductuales compatibles con mayor incomodidad.

Fuente: Sarrafchi et al. (2025).

Nivel de certeza: moderado.


Evidencia 6

Afirmación: cooperative care no produce mejoras uniformes en todos los perros ni contextos.

Fuente: Wess et al. (2022).

Nivel de certeza: moderado.


Evidencia 7

Afirmación: manejo colaborativo/low-stress puede reducir indicadores de estrés en veterinaria.

Fuente: Squair et al. (2023, 2024).

Nivel de certeza: moderado.


Evidencia 8

Afirmación: restricción física más intensa puede aumentar miedo.

Fuente: Cisneros et al. (2025).

Nivel de certeza: moderado-alto.


Evidencia 9

Afirmación: el derecho funcional a detener una interacción puede ser parte de la agencia.

Fuente: Littlewood et al. (2023); Riemer et al. (2021).

Nivel de certeza: alto conceptual, moderado aplicado.


Evidencia 10

Afirmación: autonomía no elimina responsabilidad humana.

Fuente: literatura de ética veterinaria y welfare science.

Nivel de certeza: alto normativo, no empírico.


16. Propuesta de estructura del artículo

H1 — ¿Necesitan los perros poder elegir?

Gancho

“Dar opciones a tu perro no significa dejar que gobierne la casa.”


H2 — Primero: elección, control y autonomía no son lo mismo

Definir

choice;
control;
agency.

Evidencia

Englund & Cronin (2023).


H2 — ¿Por qué controlar algo de nuestra vida importa?

Explicar

acción
→ resultado.


H2 — Five Domains ya incluye la agencia

Explicar

Behavioral Interactions.

Evidencia

Mellor et al. (2020); Littlewood et al. (2023).


H2 — ¿Qué dice realmente la investigación?

Explicar

13 estudios experimentales;
mayoría no perros.

Evidencia

Rust et al. (2024).


H2 — Un experimento revelador: “puedes alejarte si quieres”

Terapia

Sarrafchi et al. (2025).

Mensaje

tener salida no significa usarla.


H2 — Consentimiento: una palabra que debemos usar con cuidado

Diferenciar

consentimiento informado;
assent;
dissent.


H2 — Cuidado cooperativo: convertir manipulación en comunicación

Start button behavior.

Evidencia

Wess et al. (2022); Squair et al. (2023, 2024).


H2 — Cuando no podemos dejar elegir al perro

Ejemplos

tratamiento;
tránsito;
emergencias.

Idea

responsabilidad + mínima coerción necesaria.


H2 — Libertad no significa ausencia de reglas

Fórmula

estructura + predictibilidad + opciones seguras.


H2 — 7 elecciones pequeñas que sí puedes ofrecer

  1. zona de descanso;
  2. aproximación social;
  3. terminar una caricia;
  4. escoger un juguete;
  5. elegir entre rutas seguras;
  6. posición para cuidados;
  7. pausas.

H2 — La regla final

“No necesita decidir todo; necesita comprobar que algunas de sus decisiones sí importan.”


17. Preguntas todavía abiertas

  1. ¿Cuánto choice necesita un perro?
  2. ¿Qué elecciones tienen mayor impacto?
  3. ¿El control tiene valor incluso si no se ejerce?
  4. ¿Qué perros se benefician más?
  5. ¿Puede la personalidad modificar el valor de elección?
  6. ¿Puede haber choice overload en perros?
  7. ¿Cómo medir percepción de control?
  8. ¿Cómo separar control de predictibilidad?
  9. ¿Qué start button behaviors funcionan mejor?
  10. ¿Cómo medir assent?
  11. ¿Cómo identificar dissent temprano?
  12. ¿Qué procedimientos veterinarios se adaptan mejor?
  13. ¿Cuánto entrenamiento cooperativo se necesita?
  14. ¿Cómo mejorar transferencia casa-clínica?
  15. ¿Qué papel juega analgesia?
  16. ¿Qué papel juega sedación?
  17. ¿Cómo equilibrar seguridad de personal y agencia?
  18. ¿Cómo afecta haber sido castigado por retirarse?
  19. ¿Cómo cambia agencia con edad?
  20. ¿Cómo cambia con dolor?
  21. ¿Cómo medir agencia en paseos?
  22. ¿Qué decisiones son irrelevantes para bienestar?
  23. ¿Puede la elección convertirse en reforzador?
  24. ¿Cómo afecta el ambiente urbano?
  25. ¿Qué beneficios a largo plazo tiene agency?

18. Referencias

Cisneros, A., Carroll, A. D., Moody, C. M., & Stellato, A. C. (2025). Handle with care: Dogs show negative responses to restrictive handling restraints and tools during routine examinations. Applied Animal Behaviour Science, 286, 106601. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2025.106601

Englund, M. D., & Cronin, K. A. (2023). Choice, control, and animal welfare: Definitions and essential inquiries to advance animal welfare science. Frontiers in Veterinary Science, 10, 1250251. https://doi.org/10.3389/fvets.2023.1250251

Littlewood, K. E., Heslop, M. V., & Cobb, M. L. (2023). The agency domain and behavioral interactions: Assessing positive animal welfare using the Five Domains Model. Frontiers in Veterinary Science, 10, 1284869. https://doi.org/10.3389/fvets.2023.1284869

Mellor, D. J., Beausoleil, N. J., Littlewood, K. E., McLean, A. N., McGreevy, P. D., Jones, B., & Wilkins, C. (2020). The 2020 Five Domains Model: Including human–animal interactions in assessments of animal welfare. Animals, 10(10), 1870. https://doi.org/10.3390/ani10101870

Rault, J.-L., Bateson, M., Boissy, A., Forkman, B., Grinde, B., Gygax, L., Harfeld, J. L., Hintze, S., Keeling, L. J., Kostal, L., Lawrence, A. B., Mendl, M. T., Miele, M., Newberry, R. C., Sandøe, P., Špinka, M., Taylor, A. H., Webb, L. E., Whalin, L., & Jensen, M. B. (2025). A consensus on the definition of positive animal welfare. Biology Letters, 21(1), 20240382. https://doi.org/10.1098/rsbl.2024.0382

Riemer, S., Heritier, C., Windschnurer, I., Pratsch, L., Arhant, C., & Affenzeller, N. (2021). A review on mitigating fear and aggression in dogs and cats in a veterinary setting. Animals, 11(1), 158. https://doi.org/10.3390/ani11010158

Rust, K., Clegg, I., & Fernandez, E. J. (2024). The voice of choice: A scoping review of choice-based animal welfare studies. Applied Animal Behaviour Science, 275, 106270. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2024.106270

Sarrafchi, A., de Zwaan, N., Tucker, M., & Merkies, K. (2025). Can I touch you? A pilot study comparing consensual and non-consensual human-dog touch interactions. Applied Animal Behaviour Science, 285, 106560. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2025.106560

Squair, C., Proudfoot, K., Montelpare, W., & Overall, K. L. (2023). Effects of changing veterinary handling techniques on canine behaviour and physiology Part 1: Physiological measurements. Animals, 13(7), 1253. https://doi.org/10.3390/ani13071253

Squair, C., Proudfoot, K., Montelpare, W., Doucette, T., & Overall, K. L. (2024). Effects of changing veterinary handling techniques on canine behaviour and physiology Part 2: Behavioural measurements. Animal Welfare, 33, e43. https://doi.org/10.1017/awf.2024.37

Wess, L., Böhm, A., Schützinger, M., Riemer, S., Yee, J. R., Affenzeller, N., & Arhant, C. (2022). Effect of cooperative care training on physiological parameters and compliance in dogs undergoing a veterinary examination—A pilot study. Applied Animal Behaviour Science, 250, 105615. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2022.105615

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *