Necesidades insatisfechas y estrés crónico (Artículo 6)

1. Resumen ejecutivo

La relación entre necesidades insatisfechas y estrés crónico en perros es científicamente plausible, cuenta con evidencia experimental y observacional relevante, y ha sido formulada explícitamente en una revisión reciente de Tananaeva y Udell (2026). Sin embargo, todavía no puede presentarse como una relación simple del tipo “si una necesidad no se satisface, entonces aparece estrés crónico”. La evidencia disponible obliga a distinguir entre estrés agudo, estrés repetido, estrés crónico, alostasis, carga alostática, adaptación, habituación y desregulación.

El estrés es una respuesta biológica normal y adaptativa. Frente a un desafío, el organismo moviliza sistemas nerviosos, endocrinos, metabólicos e inmunológicos para aumentar las probabilidades de responder adecuadamente. McEwen (1998) popularizó el concepto de alostasis, definido como estabilidad conseguida mediante el cambio. En este marco, el organismo no intenta mantener todas las variables constantes: modifica activamente su fisiología para afrontar demandas. Cuando estos sistemas se activan y desactivan de manera eficiente y no excesiva, el estrés puede ser compatible con adaptación y aprendizaje.

El problema aparece cuando la demanda es persistente, impredecible, incontrolable, demasiado intensa, repetitiva o supera los recursos de afrontamiento del individuo. Entonces puede acumularse una carga alostática, es decir, el costo biológico de mantener repetidamente sistemas adaptativos activados o regulados de forma ineficiente. La carga alostática no equivale simplemente a “cortisol alto”. Puede involucrar cambios en el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA), sistema simpático-adreno-medular (SAM), sistema inmunitario, metabolismo, sueño, conducta y regulación emocional.

Una revisión de 572 publicaciones sobre alostasis y carga alostática en animales no humanos mostró precisamente un problema metodológico importante: aunque el concepto se utiliza ampliamente, la mayoría de estudios que intentan medirlo recurren a biomarcadores individuales, especialmente glucocorticoides. Sólo 6 de 63 estudios que realizaron evaluaciones directas construyeron un índice de carga alostática multisistémico, el enfoque más cercano al usado en investigación humana (Seeley et al., 2022). Por tanto, afirmar que “cortisol = carga alostática” sería incorrecto.

La evidencia canina clásica de Beerda y colaboradores resulta especialmente ilustrativa. En beagles sometidos durante seis semanas a restricción social y espacial se observaron cambios conductuales persistentes: posturas más bajas, aumento de autolamido, elevación de una pata, vocalización, conducta repetitiva y coprofagia. Cuando eran desafiados en diversas situaciones, los perros restringidos mostraban mayor excitación, incertidumbre y algunas respuestas agresivas (Beerda et al., 1999a). Paralelamente, los cambios fisiológicos fueron complejos. Algunos perros presentaron aumentos de cortisol salival y urinario, modificaciones de la respuesta HPA a desafíos y cambios inmunológicos, mientras que catecolaminas urinarias como adrenalina y noradrenalina disminuyeron de forma sostenida en el grupo total (Beerda et al., 1999b). Este patrón demuestra por qué el estrés crónico no puede resumirse como una elevación uniforme de todos los marcadores.

La revisión de Tananaeva y Udell (2026) lleva esta cuestión directamente al perro de compañía moderno. Los autores examinan la hipótesis de que una incapacidad sostenida para satisfacer necesidades específicas de especie, raza e individuo en dominios fisiológicos, de seguridad, sociales y cognitivos puede constituir una causa importante de estrés crónico, especialmente en entornos urbanos. Señalan como desafíos potenciales la sobreestimulación sensorial, agencia limitada e hiperdependencia de humanos. Es importante respetar el alcance de la revisión: los autores la presentan como una perspectiva complementaria a los marcos de bienestar existentes, no como una explicación exclusiva ni como un modelo causal ya demostrado para cada necesidad.

La conexión entre necesidad y estrés puede entenderse funcionalmente. Si un perro necesita aliviar dolor, descansar, obtener distancia frente a una amenaza, acceder a interacción social apropiada o ejercer cierta capacidad de elección y no puede hacerlo durante periodos prolongados, los sistemas de respuesta al desafío pueden activarse repetidamente. Sin embargo, la misma restricción no producirá idéntica respuesta en todos los perros. Importan intensidad, duración, predictibilidad, controlabilidad, historia de aprendizaje, personalidad, genética, edad, salud y disponibilidad de estrategias de afrontamiento.

La medición de cortisol merece especial cautela. Cobb et al. (2016), en una revisión sistemática y metaanálisis de cortisol salival en perros que integró 5,153 muestras de 1,205 perros, documentaron considerable variabilidad asociada con características individuales, ambiente y metodología. Chmelíková et al. (2020) concluyeron que el cortisol salival puede ser útil como marcador de estrés agudo bajo condiciones controladas, pero requiere estandarización y debe combinarse con observación conductual y otros indicadores. La revisión de Mârza et al. (2024) refuerza que el cortisol participa en funciones metabólicas e inmunológicas normales y que sus concentraciones también pueden modificarse por enfermedad endocrina y otros factores.

El cortisol en pelo proporciona una ventana temporal más larga, pero tampoco es un medidor directo de “cuánto sufrió” el perro. Bryan et al. (2013) encontraron que el cortisol en pelo presentaba menor variabilidad intraindividual que saliva o heces bajo condiciones estables. Van der Laan et al. (2022), estudiando 52 perros de refugio, observaron que el cortisol en pelo era más alto tras seis semanas en el refugio que antes del ingreso y que después de la adopción. Sin embargo, edad, peso, sexo, historia de alojamiento y características del pelo también explicaban variación. Sundman et al. (2019) encontraron sincronización de cortisol capilar entre 58 díadas perro-humano, lo que ilustra además que el entorno social humano puede contribuir al contexto fisiológico del perro.

La relación entre estrés prolongado y salud también necesita cautela causal. Dreschel (2010), en un estudio retrospectivo de 721 perros fallecidos, encontró asociaciones entre miedo/ansiedad y algunos resultados de salud y longevidad, incluyendo menor longevidad asociada con miedo a extraños y mayor frecuencia/severidad de problemas cutáneos en perros con miedo no social extremo o ansiedad por separación. El diseño retrospectivo y correlacional impide demostrar que el estrés causara esos resultados, pero respalda la importancia clínica de estudiar exposiciones persistentes.

La controversia “todo estrés es malo” es, por tanto, incorrecta. La respuesta aguda al estrés puede ser adaptativa y necesaria. El ejercicio, aprendizaje, novedad manejable, juego intenso o un desafío cognitivo pueden activar respuestas fisiológicas sin constituir mal bienestar. El problema no es simplemente la existencia de activación, sino la combinación de intensidad, duración, frecuencia, falta de control, falta de recuperación y consecuencias acumulativas.

Para este proyecto proponemos un modelo explicativo:

Desafío o necesidad relevante
evaluación individual de la situación
respuesta de estrés
afrontamiento y recuperación

Si el afrontamiento funciona:
→ adaptación / aprendizaje / regreso a línea base.

Si el desafío persiste o no puede resolverse:
→ activación repetida / cambios regulatorios
→ posible carga alostática
→ alteraciones conductuales, fisiológicas y de salud.

Este modelo no debe usarse para diagnosticar estrés crónico en casa. Actualmente no existe un test único validado para ello en perros de compañía. La evaluación responsable requiere convergencia entre historia, comportamiento, salud, entorno y, cuando corresponde, medidas fisiológicas obtenidas e interpretadas profesionalmente.

La tesis central del futuro artículo será:

El estrés no es el enemigo: es un sistema de adaptación. El problema aparece cuando el perro debe afrontar repetidamente demandas que no puede resolver, controlar o de las que no puede recuperarse. Una necesidad persistentemente insatisfecha puede formar parte de ese proceso, pero su efecto depende del individuo, del contexto y del tiempo.


2. Pregunta principal

Pregunta central

¿Existe una relación entre necesidades persistentemente insatisfechas y estrés crónico en perros, y mediante qué mecanismos podría producirse?

Preguntas secundarias

  1. ¿Qué es estrés desde una perspectiva fisiológica?
  2. ¿Qué diferencia estrés agudo de estrés crónico?
  3. ¿Por qué no todo estrés es perjudicial?
  4. ¿Qué es homeostasis?
  5. ¿Qué es alostasis?
  6. ¿Qué es carga alostática?
  7. ¿Cómo se activa el eje HPA?
  8. ¿Qué función tiene el sistema SAM?
  9. ¿Qué función tiene el cortisol?
  10. ¿Por qué cortisol alto no equivale automáticamente a mal bienestar?
  11. ¿Puede el estrés crónico producir cortisol bajo o respuestas atenuadas?
  12. ¿Qué importancia tienen predictibilidad y controlabilidad?
  13. ¿Qué papel tiene la recuperación?
  14. ¿Cómo puede una necesidad insatisfecha convertirse en un estresor persistente?
  15. ¿Qué dominios de necesidad tienen mejor evidencia?
  16. ¿Qué sabemos sobre restricción social?
  17. ¿Qué sabemos sobre restricción espacial?
  18. ¿Qué sabemos sobre agencia limitada?
  19. ¿Qué sabemos sobre sobreestimulación urbana?
  20. ¿Qué cambios conductuales se han observado bajo estrés crónico?
  21. ¿Qué cambios inmunológicos se han observado?
  22. ¿Cómo se mide cortisol en saliva, pelo, orina o heces?
  23. ¿Qué ventajas y limitaciones tiene cada matriz?
  24. ¿Existe un marcador diagnóstico de estrés crónico?
  25. ¿Qué diferencia estrés crónico de miedo o ansiedad?
  26. ¿Cómo afectan personalidad y aprendizaje?
  27. ¿Qué papel tiene el responsable humano?
  28. ¿Cómo puede mitigarse una carga de estrés sin intentar eliminar todos los desafíos?
  29. ¿Cómo distinguir un desafío beneficioso de uno perjudicial?
  30. ¿Qué preguntas siguen abiertas?

Alcance

El dossier se centra en estrés fisiológico y psicológico en perros de compañía, utilizando estudios de laboratorio, kennel, refugios y hogares. Se distinguirá explícitamente cuándo una conclusión procede de perros domésticos típicos, perros alojados en refugios/kennels o literatura comparada.


3. Conceptos fundamentales

3.1 Estrés

“Estrés” puede referirse al proceso mediante el cual un organismo detecta y responde a demandas que amenazan o modifican su equilibrio.

No es sinónimo de:

  • miedo;
  • ansiedad;
  • sufrimiento;
  • cortisol elevado.

3.2 Estresor

Evento o condición que provoca demanda adaptativa.

Puede ser:

  • físico;
  • social;
  • cognitivo;
  • ambiental;
  • interno.

3.3 Estrés agudo

Respuesta de duración relativamente breve ante un desafío.

Puede incluir:

  • activación simpática;
  • aumento de frecuencia cardiaca;
  • liberación de catecolaminas;
  • activación HPA;
  • liberación de cortisol.

Puede ser adaptativo.

3.4 Estrés crónico

No posee una única definición operacional universal.

Para este dossier:

Estrés crónico es un estado resultante de demandas persistentes o repetidas que producen cambios prolongados o desregulación de sistemas de afrontamiento, recuperación y adaptación.

3.5 Homeostasis

Mantenimiento de variables internas dentro de rangos compatibles con funcionamiento.

3.6 Alostasis

McEwen (1998) describe alostasis como “estabilidad mediante el cambio”.

El organismo ajusta:

  • hormonas;
  • metabolismo;
  • sistema cardiovascular;
  • inmunidad;
  • conducta;

para responder a demandas.

3.7 Carga alostática

Costo acumulativo de activación repetida, excesiva o ineficiente de sistemas alostáticos.

Puede surgir por:

  1. estresores frecuentes;
  2. incapacidad para habituarse;
  3. incapacidad para apagar la respuesta;
  4. respuestas insuficientes que obligan a otros sistemas a compensar.

3.8 Afrontamiento

Conjunto de respuestas que permiten al animal manejar un desafío.

Puede ser:

  • conductual;
  • fisiológico.

3.9 Controlabilidad

Grado en que el individuo puede influir sobre una situación.

3.10 Predictibilidad

Grado en que puede anticipar un evento.

3.11 Recuperación

Retorno de sistemas y conducta hacia un rango habitual después del desafío.

3.12 Habituación

Reducción de respuesta ante exposición repetida a un estímulo sin consecuencias relevantes.

No debe confundirse con:

  • agotamiento;
  • inhibición;
  • indefensión.

3.13 Resiliencia

Capacidad para mantener o recuperar funcionamiento frente a desafíos.

3.14 Estrés acumulativo

Concepto práctico que describe múltiples demandas que se suman durante un periodo.

No debe presentarse como una unidad fisiológica simple.


4. Evolución

El estrés como sistema adaptativo

Un organismo que no respondiera a amenazas o cambios tendría menor probabilidad de supervivencia.

Ejemplo:

amenaza
→ activación simpática
→ movilización energética
→ preparación para actuar.

Estrés no significa daño

Una respuesta breve puede:

  • mejorar atención;
  • movilizar glucosa;
  • preparar músculos;
  • modificar temporalmente inmunidad.

El problema del tiempo

Los sistemas de estrés fueron seleccionados para responder a desafíos, no necesariamente para permanecer activados indefinidamente.

McEwen (1998) enfatiza que la activación eficiente seguida de apagado permite afrontar demandas. Cuando la activación es demasiado frecuente o no se apaga adecuadamente, aparecen costos.


5. Domesticación e historia

Los perros de compañía modernos viven bajo una dependencia considerable de humanos.

Humanos controlan:

  • acceso al exterior;
  • alimento;
  • interacción;
  • distancia de estímulos;
  • descanso;
  • movimiento;
  • oportunidades de elección.

Entorno urbano

Tananaeva y Udell (2026) identifican como desafíos plausibles:

  • sobreestimulación sensorial;
  • agencia limitada;
  • hiperdependencia humana.

Precaución

“Urbano” no equivale automáticamente a estrés.

Importa:

  • diseño del ambiente;
  • rutina;
  • individuo;
  • disponibilidad de refugio;
  • posibilidad de recuperación.

6. Etología

Tinbergen aplicado al estrés

Causación

Mecanismos inmediatos:

  • HPA;
  • SAM;
  • sistema nervioso autónomo;
  • inmunidad;
  • metabolismo.

Ontogenia

La reactividad depende de:

  • genética;
  • ambiente prenatal;
  • socialización;
  • aprendizaje;
  • experiencias de control.

Función

La respuesta de estrés facilita afrontar amenazas y demandas.

Filogenia

Los mecanismos son evolutivamente antiguos y compartidos con otros mamíferos.


7. Cognición y aprendizaje

Evaluación de amenaza

No basta el evento objetivo.

Importa cómo el perro lo ha aprendido.

Un ruido puede ser:

  • irrelevante;
  • predictor de peligro;
  • señal de actividad agradable.

Predictibilidad

Un evento predecible puede ser más fácil de afrontar.

Control

La posibilidad de alejarse o terminar una interacción puede reducir conflicto.

Aprendizaje

Una respuesta exitosa puede fortalecer afrontamiento.

Indefensión

Si respuestas repetidas no alteran resultados, puede producirse reducción de iniciativa en algunos paradigmas.

No debe diagnosticarse “indefensión aprendida” en un perro cotidiano sin evaluación rigurosa.


8. Desarrollo

Cachorros

Sistemas de estrés están en desarrollo.

Experiencias intensas pueden tener efectos distintos según etapa.

Adolescencia

Cambios hormonales y sociales pueden modificar reactividad.

Adultos

La historia acumulada puede estabilizar patrones de afrontamiento.

Seniors

Dolor, deterioro sensorial y cognitivo pueden:

  • aumentar incertidumbre;
  • reducir capacidad de afrontamiento;
  • cambiar recuperación.

Salud

Enfermedad puede actuar como carga interna persistente.


9. Análisis del comportamiento

Modelo

Antecedente
evaluación
respuesta
consecuencia
recuperación o repetición.

Estrés agudo

Ejemplo:

ruido súbito
→ sobresalto
→ búsqueda de información
→ recuperación en minutos.

Estrés repetido

ruido diario impredecible
→ vigilancia recurrente
→ sueño interrumpido
→ recuperación incompleta.

Posible estrés crónico

cuando el patrón persiste y aparecen:

  • cambios conductuales;
  • alteración fisiológica;
  • reducción de recuperación;
  • impacto sobre salud o bienestar.

10. Bienestar

10.1 HPA

Secuencia simplificada:

hipotálamo
→ CRH
→ hipófisis
→ ACTH
→ corteza adrenal
→ cortisol.

Funciones de cortisol

  • movilización energética;
  • regulación metabólica;
  • modulación inmunológica;
  • adaptación al desafío.

No es una “toxina del estrés”.


10.2 SAM

Sistema simpático-adreno-medular.

Participan:

  • adrenalina;
  • noradrenalina.

Produce respuestas rápidas.

Relación

SAM:
→ segundos/minutos.

HPA:
→ respuesta algo más lenta y sostenida.

La realidad fisiológica es más compleja, pero esta división es útil pedagógicamente.


10.3 Alostasis

La homeostasis intenta mantener estabilidad.

La alostasis consigue estabilidad modificando activamente sistemas.

Ejemplo:

durante ejercicio
→ aumenta frecuencia cardiaca.

Eso no es fallo:
es adaptación.


10.4 Carga alostática

Aparece cuando mantener la adaptación genera costo.

Posibles vías

  • activación demasiado frecuente;
  • recuperación incompleta;
  • respuesta prolongada;
  • adaptación insuficiente;
  • compensación multisistémica.

Evidencia animal

Seeley et al. (2022) revisaron 572 publicaciones.

Sólo 63 midieron directamente carga alostática.

Sólo 6 construyeron índices multisistémicos.

Conclusión

En animales:

“carga alostática” se usa más de lo que realmente se mide.


10.5 Necesidades insatisfechas como estresores

Tananaeva y Udell (2026) proponen cuatro grandes dominios:

Fisiológico

  • alimento;
  • agua;
  • descanso;
  • sueño;
  • movimiento;
  • ausencia/manejo de dolor.

Seguridad

  • refugio;
  • predictibilidad;
  • control;
  • evitar amenazas.

Social

  • interacción apropiada;
  • apego;
  • posibilidad de distancia.

Cognitivo

  • exploración;
  • aprendizaje;
  • agencia;
  • estimulación apropiada.

Hipótesis central

Una incapacidad sostenida para satisfacer necesidades relevantes puede mantener demandas y contribuir a estrés crónico.

Estado de evidencia

Plausible + parcialmente respaldada.

No demostrada causalmente para todas las necesidades.


10.6 Evidencia experimental en perros: Beerda

Diseño

Beagles acostumbrados a alojamiento grupal espacioso fueron trasladados durante seis semanas a alojamiento individual en kennels pequeños.

Conducta

Beerda et al. (1999a) observaron:

  • posturas bajas;
  • autogrooming;
  • levantamiento de pata;
  • vocalización;
  • coprofagia;
  • conducta repetitiva.

Ante desafíos:

  • más excitación;
  • incertidumbre;
  • algunas respuestas agresivas.

Fisiología

Beerda et al. (1999b) observaron patrones complejos:

  • cambios de cortisol;
  • modificación de responsividad HPA;
  • cambios inmunológicos;
  • disminuciones sostenidas de ratios urinarios de catecolaminas.

Interpretación

El estrés crónico no tiene una única firma hormonal.


10.7 Cortisol: qué mide

Cortisol refleja principalmente actividad del eje HPA.

Lo que NO mide directamente

  • sufrimiento;
  • miedo;
  • felicidad;
  • bienestar total;
  • carga alostática completa.

Factores que influyen

  • hora;
  • método;
  • entorno;
  • excitación;
  • ejercicio;
  • enfermedad;
  • individuo.

10.8 Cortisol salival

Ventajas

  • no invasivo;
  • útil para cambios agudos;
  • muestreo repetido.

Limitaciones

Cobb et al. (2016):

  • alta heterogeneidad;
  • variabilidad individual;
  • efecto metodológico.

Chmelíková et al. (2020):

  • exige protocolo estandarizado;
  • debe combinarse con conducta.

10.9 Cortisol en pelo

Ventaja

Integra periodos más largos.

Bryan et al. (2013):

  • menor variabilidad intraindividual que saliva/heces en condiciones estables.

Refugio

Van der Laan et al. (2022):

  • 52 perros;
  • HCC mayor tras seis semanas de refugio;
  • menor después de adopción.

Limitaciones

Influyen:

  • pigmentación;
  • región;
  • crecimiento;
  • edad;
  • condición;
  • historia.

No es “medidor retrospectivo de sufrimiento” perfecto.


10.10 Sincronización humano-perro

Sundman et al. (2019):

  • 58 díadas;
  • cortisol capilar correlacionado perro-humano en verano e invierno.

Limitación

Correlación no demuestra contagio causal directo.

Valor

El entorno humano forma parte de la ecología del perro.


10.11 Estrés y conducta

Posibles manifestaciones:

  • hipervigilancia;
  • miedo;
  • evitación;
  • retirada;
  • excitación;
  • agresión;
  • repetición;
  • cambios de sueño.

Importante

Pueden existir:

  • hiperactividad;
  • hipoactividad.

Por eso:
perro tranquilo ≠ ausencia de estrés automáticamente.


10.12 Estrés e inmunidad

El estrés agudo puede producir cambios adaptativos temporales.

El estrés persistente puede producir desregulación inmunológica.

Beerda et al. encontraron cambios inmunológicos durante restricción crónica.

La literatura comparada respalda interacción entre:

  • glucocorticoides;
  • catecolaminas;
  • inmunidad.

10.13 Salud y longevidad

Dreschel (2010):

  • 721 perros fallecidos;
  • estudio retrospectivo;
  • asociaciones entre miedo/ansiedad y salud/longevidad.

Importante

No prueba causalidad.

Factores de confusión:

  • genética;
  • raza;
  • ambiente;
  • acceso a cuidados.

10.14 Todo estrés es malo: falso

Estrés compatible con bienestar

  • juego intenso;
  • ejercicio;
  • novedad manejable;
  • entrenamiento positivo;
  • reto cognitivo.

Diferencia

Desafío + control + recuperación
puede fomentar adaptación.

Desafío persistente + falta de control + recuperación insuficiente
puede aumentar riesgo de carga alostática.


10.15 Eustrés

El término “eustrés” se utiliza para describir estrés positivo.

Debe usarse con cautela.

No existe un biomarcador que diga:
“esto es eustrés”.

La interpretación depende de:

  • contexto;
  • conducta;
  • elección;
  • recuperación.

10.16 Estrés crónico no significa cortisol permanentemente alto

Puede haber:

  • elevación;
  • atenuación;
  • alteración de ritmos;
  • cambios de sensibilidad HPA.

Beerda et al. muestran que historia previa modifica respuestas.

Esto es coherente con revisiones comparadas que no encuentran un perfil endocrino universal del estrés crónico.


11. Adiestramiento y manejo

Objetivo correcto

No eliminar toda activación.

Objetivo

Mejorar:

  • control;
  • predictibilidad;
  • afrontamiento;
  • recuperación.

Manejo

Puede:

  • reducir exposición;
  • aumentar distancia;
  • proteger descanso;
  • proporcionar refugio.

Adiestramiento

Puede:

  • enseñar alternativas;
  • aumentar predictibilidad;
  • facilitar cooperación.

Enriquecimiento

Puede ofrecer:

  • agencia;
  • exploración;
  • conductas motivadas.

Precaución

“Más estimulación” no es siempre solución.

Un perro sobreestimulado puede necesitar recuperación, no otra actividad.


12. Aplicaciones prácticas

Esto significa que…

El objetivo no es criar un perro que nunca se estrese.

En la vida cotidiana…

Preguntar:

  1. ¿Qué demanda enfrenta?
  2. ¿Puede hacer algo al respecto?
  3. ¿Puede retirarse?
  4. ¿La situación es predecible?
  5. ¿Cuánto dura?
  6. ¿Con qué frecuencia ocurre?
  7. ¿Se recupera completamente?
  8. ¿aparecieron cambios de conducta o salud?

Un responsable puede observar…

  • cambios de sueño;
  • hipervigilancia;
  • cambios de apetito;
  • irritabilidad;
  • evitación;
  • recuperación lenta;
  • repetición;
  • reducción de juego.

Conviene evitar…

  • diagnosticar cortisol;
  • etiquetar toda excitación como estrés malo;
  • considerar jadeo como marcador específico;
  • pensar que cansar al perro “elimina estrés”;
  • interpretar quietud como relajación sin contexto.

Podría ayudar…

  • diario;
  • reducir estresores acumulativos;
  • ofrecer retirada;
  • proteger sueño;
  • evaluar dolor;
  • consulta profesional ante cambios persistentes.

13. Mitos y controversias

Mito 1 — “Todo estrés es malo”

Clasificación: contradicho.

La respuesta de estrés es adaptativa y necesaria.


Mito 2 — “Cortisol alto = perro estresado”

Clasificación: simplificación.

Refleja actividad HPA; requiere contexto.


Mito 3 — “Estrés crónico = cortisol alto siempre”

Clasificación: contradicho.

Pueden existir patrones atenuados o desregulados.


Mito 4 — “Si el perro se acostumbró, ya no hay estrés”

Clasificación: evidencia insuficiente.

Habituación debe distinguirse de inhibición.


Mito 5 — “Una necesidad insatisfecha causa automáticamente estrés crónico”

Clasificación: evidencia insuficiente como regla universal.

Importan intensidad, tiempo, controlabilidad e individuo.


Mito 6 — “Un perro cansado está menos estresado”

Clasificación: evidencia insuficiente.

Fatiga no equivale a recuperación.


Mito 7 — “Hair cortisol mide sufrimiento crónico”

Clasificación: incorrecto como afirmación directa.

Mide exposición/integración de cortisol con múltiples factores de confusión.


Mito 8 — “Un perro quieto no está estresado”

Clasificación: contradicho como regla.

Retirada e inhibición pueden formar parte de respuestas.


Mito 9 — “Más enriquecimiento siempre reduce estrés”

Clasificación: evidencia insuficiente como universal.

Debe ser apropiado al individuo.


Mito 10 — “Podemos diagnosticar carga alostática con un análisis”

Clasificación: contradicho.

La investigación animal todavía carece de índices estandarizados.


14. Estado de la evidencia

14.1 Tananaeva y Udell (2026)

Tipo: revisión.

Tema: estrés crónico y necesidades de perros de compañía.

Hallazgo: existe evidencia compatible con que la incapacidad sostenida para satisfacer necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales y cognitivas contribuya al estrés crónico.

Limitaciones: no todas las relaciones están demostradas causalmente; faltan herramientas validadas.

Confianza: alta para síntesis; moderada para causalidad específica.

Uso: fuente central.

14.2 McEwen (1998)

Tipo: revisión conceptual neuroendocrina.

Hallazgo: formaliza alostasis y carga alostática como adaptación y costo acumulativo.

Limitación: principalmente literatura humana/comparada.

Confianza: alta como fundamento conceptual.

14.3 Seeley et al. (2022)

Tipo: scoping review.

Corpus: 572 artículos.

Hallazgo: aplicación de carga alostática en animales es heterogénea; pocos estudios construyen índices multisistémicos.

Limitación: multiespecie.

Confianza: alta para estado metodológico.

14.4 Beerda et al. (1999a)

Tipo: estudio experimental.

Población: beagles.

Intervención: 6 semanas de restricción social/espacial.

Hallazgo: cambios conductuales persistentes y mayor excitación/incertidumbre en pruebas.

Limitación: condiciones experimentales específicas.

Confianza: alta para ese modelo.

14.5 Beerda et al. (1999b)

Tipo: experimental fisiológico.

Hallazgo: cambios HPA, catecolaminas e inmunidad dependientes de historia previa.

Limitación: muestra específica y ambiente artificial.

Confianza: alta para complejidad fisiológica.

14.6 Cobb et al. (2016)

Tipo: revisión sistemática y metaanálisis.

Datos: 5,153 muestras; 1,205 perros.

Hallazgo: cortisol salival presenta considerable variabilidad y efectos metodológicos.

Confianza: alta.

Uso: desmontar cortisol único.

14.7 Chmelíková et al. (2020)

Tipo: revisión.

Hallazgo: cortisol salival puede servir como marcador agudo si se estandariza y combina con conducta.

Limitación: no sirve como diagnóstico independiente.

Confianza: alta.

14.8 Bryan et al. (2013)

Tipo: estudio metodológico.

Muestra: 7 perros.

Hallazgo: cortisol en pelo fue menos variable que saliva/heces bajo condiciones estables.

Limitación: muestra muy pequeña.

Confianza: moderada.

14.9 Van der Laan et al. (2022)

Tipo: longitudinal.

Muestra: 52 perros de refugio.

Hallazgo: HCC aumentó tras 6 semanas de refugio y descendió tras adopción.

Limitación: attrition y múltiples factores individuales.

Confianza: moderada-alta.

14.10 Sundman et al. (2019)

Tipo: observacional.

Muestra: 58 díadas.

Hallazgo: HCC perro-humano correlacionado en dos estaciones.

Limitación: dos razas; correlacional.

Confianza: moderada.

14.11 Dreschel (2010)

Tipo: retrospectivo.

Muestra: 721 perros fallecidos.

Hallazgo: asociaciones entre miedo/ansiedad, problemas cutáneos y longevidad.

Limitación: autoinforme y causalidad no demostrable.

Confianza: moderada.

14.12 Kartashova et al. (2021)

Tipo: revisión de 128 artículos.

Hallazgo: no existe indicador cuantitativo universal de estrés canino ni intervalo universal de cortisol.

Limitación: heterogeneidad.

Confianza: alta para limitaciones metodológicas.

14.13 Mârza et al. (2024)

Tipo: revisión.

Hallazgo: cortisol participa en metabolismo, inmunidad y respuesta de estrés; múltiples matrices poseen ventajas/limitaciones.

Confianza: moderada-alta.


15. Banco de evidencia

Evidencia 1

Afirmación: estrés agudo puede ser adaptativo.

Fuente: McEwen (1998).

Nivel de certeza: alto.

Matiz: activación intensa o prolongada puede generar costo.


Evidencia 2

Afirmación: carga alostática no equivale a cortisol alto.

Fuente: Seeley et al. (2022).

Nivel de certeza: alto.

Matiz: idealmente es multisistémica.


Evidencia 3

Afirmación: restricción social y espacial prolongada puede producir cambios conductuales compatibles con estrés crónico.

Fuente: Beerda et al. (1999a).

Nivel de certeza: alto para ese contexto.


Evidencia 4

Afirmación: el perfil fisiológico del estrés crónico puede ser complejo y bidireccional.

Fuente: Beerda et al. (1999b).

Nivel de certeza: alto.


Evidencia 5

Afirmación: necesidades insatisfechas son una hipótesis plausible y relevante para estrés crónico canino.

Fuente: Tananaeva & Udell (2026).

Nivel de certeza: moderado-alto.

Matiz: no está demostrada para toda necesidad ni individuo.


Evidencia 6

Afirmación: cortisol salival necesita contexto y estandarización.

Fuente: Cobb et al. (2016); Chmelíková et al. (2020).

Nivel de certeza: alto.


Evidencia 7

Afirmación: cortisol capilar puede reflejar actividad HPA integrada durante periodos más largos.

Fuente: Bryan et al. (2013); van der Laan et al. (2022).

Nivel de certeza: moderado.

Matiz: no mide sufrimiento directamente.


Evidencia 8

Afirmación: el ambiente de refugio puede asociarse con cambios de cortisol capilar.

Fuente: van der Laan et al. (2022).

Nivel de certeza: moderado-alto.


Evidencia 9

Afirmación: variables humanas pueden relacionarse con fisiología de estrés del perro.

Fuente: Sundman et al. (2019).

Nivel de certeza: moderado.

Matiz: asociación no prueba dirección causal.


Evidencia 10

Afirmación: miedo y ansiedad persistentes se asocian con resultados de salud y longevidad.

Fuente: Dreschel (2010).

Nivel de certeza: moderado.

Matiz: retrospectivo/correlacional.


16. Propuesta de estructura del artículo

H1 — Necesidades insatisfechas y estrés crónico: ¿qué relación existe?

Objetivo

Explicar mecanismos sin alarmismo.


H2 — Primero: estrés no significa daño

Explicar

respuesta adaptativa.

Evidencia

McEwen (1998).


H2 — Estrés agudo vs estrés crónico

Comparar

duración;
recuperación;
control.


H2 — Homeostasis, alostasis y carga alostática

Explicar

estabilidad
→ cambio
→ costo acumulativo.

Evidencia

McEwen (1998); Seeley et al. (2022).


H2 — ¿Cómo puede una necesidad convertirse en un estresor?

Modelo

necesidad
→ bloqueo
→ afrontamiento
→ recuperación o persistencia.


H2 — Lo que sabemos directamente en perros

Beerda

restricción social/espacial.

Evidencia

Beerda et al. (1999a, 1999b).


H2 — Lo que propone la investigación de 2026

Dominios

fisiológico;
seguridad;
social;
cognitivo.

Evidencia

Tananaeva & Udell (2026).


H2 — Cortisol: útil, pero no es un “medidor de estrés”

Saliva

agudo.

Pelo

más integrado.

Evidencia

Cobb et al. (2016); van der Laan et al. (2022).


H2 — El estrés crónico puede tener cortisol alto, bajo o alterado

Explicar

desregulación.


H2 — Conducta: el otro lado de la fisiología

Observar

hipervigilancia;
retirada;
repetición;
recuperación.


H2 — El humano también forma parte del ambiente

Evidencia

Sundman et al. (2019).


H2 — Todo estrés no es malo

Comparar

desafío manejable
vs.
demanda persistente.


H2 — Qué puede hacer un responsable sin intentar diagnosticar

Observar

frecuencia;
duración;
control;
recuperación;
cambios.


H2 — La pregunta correcta

No:

“¿Mi perro tiene cortisol alto?”

Sí:

“¿Qué demandas enfrenta repetidamente, puede resolverlas y logra recuperarse?”


17. Preguntas todavía abiertas

  1. ¿Cómo diagnosticar estrés crónico en un perro individual?
  2. ¿Qué índice de carga alostática sería válido en perros?
  3. ¿Qué biomarcadores deberían incluirse?
  4. ¿Cómo combinar HPA, SAM, inmunidad y metabolismo?
  5. ¿Qué papel tiene variabilidad cardiaca?
  6. ¿Cómo interpretar cortisol capilar por tipo de pelo?
  7. ¿Cómo afecta raza?
  8. ¿Cómo afecta edad?
  9. ¿Qué necesidades producen mayor carga si se restringen?
  10. ¿Cómo medir agencia?
  11. ¿Qué duración convierte estrés repetido en crónico?
  12. ¿Cómo diferenciar habituación de desregulación?
  13. ¿Cómo cuantificar recuperación?
  14. ¿Qué papel tiene sueño?
  15. ¿Qué papel tiene dolor subclínico?
  16. ¿Cómo interactúan múltiples estresores pequeños?
  17. ¿Cómo influye contaminación acústica urbana?
  18. ¿Cómo influye densidad social?
  19. ¿Cómo influye tiempo solo?
  20. ¿Cómo distinguir estrés positivo de negativo fisiológicamente?
  21. ¿Qué actividades aumentan resiliencia?
  22. ¿Puede enriquecimiento reducir carga alostática?
  23. ¿Qué papel tiene la relación humano-perro?
  24. ¿Cómo cambia estrés con enfermedad?
  25. ¿Qué intervenciones producen cambios fisiológicos duraderos?

18. Referencias

Beerda, B., Schilder, M. B. H., van Hooff, J. A. R. A. M., & de Vries, H. W. (1997). Manifestations of chronic and acute stress in dogs. Applied Animal Behaviour Science, 52(3–4), 307–319. https://doi.org/10.1016/S0168-1591(96)01131-8

Beerda, B., Schilder, M. B. H., van Hooff, J. A. R. A. M., de Vries, H. W., & Mol, J. A. (1999a). Chronic stress in dogs subjected to social and spatial restriction. I. Behavioral responses. Physiology & Behavior, 66(2), 233–242. https://doi.org/10.1016/S0031-9384(98)00289-3

Beerda, B., Schilder, M. B. H., Bernadina, W., van Hooff, J. A. R. A. M., de Vries, H. W., & Mol, J. A. (1999b). Chronic stress in dogs subjected to social and spatial restriction. II. Hormonal and immunological responses. Physiology & Behavior, 66(2), 243–254. https://doi.org/10.1016/S0031-9384(98)00290-X

Bryan, H. M., Adams, A. G., Invik, R. M., Wynne-Edwards, K. E., & Smits, J. E. G. (2013). Hair as a meaningful measure of baseline cortisol levels over time in dogs. Journal of the American Association for Laboratory Animal Science, 52(2), 189–196.

Chmelíková, E., Bolechová, P., Chaloupková, H., Svobodová, I., Jovičić, M., & Sedmíková, M. (2020). Salivary cortisol as a marker of acute stress in dogs: A review. Domestic Animal Endocrinology, 72, 106428. https://doi.org/10.1016/j.domaniend.2019.106428

Cobb, M. L., Iskandarani, K., Chinchilli, V. M., & Dreschel, N. A. (2016). A systematic review and meta-analysis of salivary cortisol measurement in domestic canines. Domestic Animal Endocrinology, 57, 31–42. https://doi.org/10.1016/j.domaniend.2016.04.003

Dreschel, N. A. (2010). The effects of fear and anxiety on health and lifespan in pet dogs. Applied Animal Behaviour Science, 125(3–4), 157–162. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2010.04.003

Kartashova, I. A., Ganina, K. K., Karelina, E. A., & Tarasov, S. A. (2021). How to evaluate and manage stress in dogs—A guide for veterinary specialists. Applied Animal Behaviour Science, 243, 105458. https://doi.org/10.1016/j.applanim.2021.105458

McEwen, B. S. (1998). Stress, adaptation, and disease: Allostasis and allostatic load. Annals of the New York Academy of Sciences, 840, 33–44. https://doi.org/10.1111/j.1749-6632.1998.tb09546.x

Mârza, S. M., Munteanu, C., Papuc, I., Radu, L., Diana, P., & Purdoiu, R. C. (2024). Behavioral, physiological, and pathological approaches of cortisol in dogs. Animals, 14(23), 3536. https://doi.org/10.3390/ani14233536

Seeley, K. E., Proudfoot, K. L., et al. (2022). The application of allostasis and allostatic load in animal species: A scoping review. PLOS ONE, 17(8), e0273838. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0273838

Sundman, A.-S., Van Poucke, E., Svensson Holm, A.-C., Faresjö, Å., Theodorsson, E., Jensen, P., & Roth, L. S. V. (2019). Long-term stress levels are synchronized in dogs and their owners. Scientific Reports, 9, 7391. https://doi.org/10.1038/s41598-019-43851-x

Tananaeva, A., & Udell, M. A. R. (2026). Stress, needs, and behaviour: Understanding chronic stress in pet domestic dogs (Canis lupus familiaris) from the prism of needs. Biological Reviews, 101(5), 2279–2299. https://doi.org/10.1002/brv.70179

van der Laan, J. E., Vinke, C. M., & Arndt, S. S. (2022). Evaluation of hair cortisol as an indicator of long-term stress responses in dogs in an animal shelter and after subsequent adoption. Scientific Reports, 12, 5117. https://doi.org/10.1038/s41598-022-09140-w

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