Necesidad, deseo y preferencia (Artículo 3)

1. Resumen ejecutivo

Hablar de “lo que un perro necesita” parece intuitivo, pero desde la ciencia del bienestar exige separar conceptos que en el lenguaje cotidiano suelen mezclarse: necesidad, motivación, deseo, preferencia, elección, agrado, recompensa y actividad opcional. Esta distinción es fundamental porque una preferencia observable no demuestra automáticamente una necesidad, una conducta muy motivada no siempre es beneficiosa a largo plazo y una necesidad fisiológica puede existir aunque el perro no pueda escoger de forma óptima cómo satisfacerla.

La literatura científica no ofrece una definición única y universal de “necesidad” aplicable a toda la welfare science. Por ello, este dossier adopta una definición operativa: una necesidad de bienestar es una condición, recurso, oportunidad o interacción cuya ausencia o restricción suficientemente intensa o prolongada puede comprometer de forma relevante el funcionamiento, el estado afectivo, la capacidad de afrontamiento o la posibilidad de realizar conductas altamente motivadas, y cuya satisfacción adecuada contribuye al bienestar.

En contraste, una preferencia describe una elección relativa entre alternativas disponibles. Los tests de preferencia permiten “preguntar” indirectamente al animal qué opción valora más en un contexto determinado. Dawkins (2003) propuso que una evaluación científica del bienestar puede avanzar preguntando si el animal está sano y si tiene lo que quiere, y destacó el papel de pruebas de elección y preferencia. Sin embargo, la propia literatura advierte que una preferencia no equivale necesariamente a una necesidad: un animal puede elegir algo que no maximiza su salud y la preferencia por un recurso no demuestra por sí misma que su ausencia produzca sufrimiento.

La motivación añade otra capa. No sólo importa qué opción escoge un animal, sino cuánto está dispuesto a trabajar para obtenerla, qué coste tolera, cuánto persiste y cómo cambia su conducta cuando el recurso está restringido. Los enfoques de “consumer demand” y pruebas operantes se desarrollaron precisamente para medir la fuerza relativa de las prioridades conductuales. El ejemplo clásico de Mason, Cooper y Clarebrough (2001) mostró que visones de granja estaban fuertemente motivados para acceder a agua de baño, demostrando por qué observar cuánto “paga” un animal por un recurso puede ser más informativo que una elección simple.

El término cotidiano deseo es menos preciso en welfare science. Para este proyecto conviene traducirlo a constructos medibles. Uno es wanting, entendido como componente motivacional de la recompensa; otro es liking, relacionado con el componente hedónico o placentero. La literatura neuroconductual muestra que querer y gustar no son idénticos: un organismo puede estar altamente motivado por obtener un estímulo sin que la experiencia hedónica resultante sea proporcional (Pool et al., 2016). Por ello, “lo busca mucho” y “lo disfruta mucho” no son afirmaciones equivalentes.

En perros existen ejemplos claros de preferencias dependientes del contexto. Feuerbacher y Wynne (2014) observaron que, en general, perros domésticos preferían comida frente a caricias cuando la comida estaba disponible de forma continua, pero la asignación de tiempo cambiaba al reducir la disponibilidad de alimento y variaba según contexto, familiaridad con la persona y privación relativa de interacción social. En otro estudio, los mismos autores encontraron que los perros preferían caricias frente a elogios vocales. Más recientemente, Waite y Kodak (2023) mostraron que evaluaciones de preferencias alimentarias implementadas por responsables podían identificar rankings individuales de alimentos, útiles para seleccionar reforzadores. Estos resultados muestran tres principios: las preferencias son relativas, contextuales e individuales.

La ciencia actual también amplía la conversación más allá de evitar estados negativos. Mellor et al. (2020) distinguen entre afectos “críticos para la supervivencia”, como hambre intensa, sed o dolor, y afectos relacionados con la situación y la agencia, derivados de la interacción voluntaria con el ambiente, otros animales y humanos. El consenso de Rault et al. (2025) sobre bienestar positivo propone que un animal puede florecer (flourish/thrive) cuando experimenta predominantemente estados mentales positivos y desarrolla competencia y resiliencia, con oportunidades de elección y de perseguir metas y obtener resultados deseados.

Esto obliga a abandonar una visión binaria:

necesario = obligatorio
preferido = capricho

La realidad es más compleja. Algunas condiciones son claramente críticas para supervivencia (agua, oxígeno, termorregulación). Otras son altamente relevantes para bienestar, aunque su privación no produzca muerte inmediata (descanso, seguridad, control del dolor). Otras consisten en oportunidades conductuales cuyo valor depende de motivación, contexto e individuo (explorar, jugar, relacionarse, elegir). Finalmente, existen preferencias de baja relevancia para el bienestar: por ejemplo, escoger entre dos sabores igualmente seguros.

Este dossier propone una clasificación práctica para el futuro artículo:

  1. Necesidades críticas para supervivencia y salud.
  2. Necesidades de bienestar y funcionamiento.
  3. Necesidades u oportunidades conductuales altamente motivadas.
  4. Preferencias individuales relevantes.
  5. Preferencias de bajo impacto o actividades opcionales.

La categoría debe asignarse según evidencia, no por intuición humana.

La controversia “si está sano, está bien” también reaparece aquí. La salud es indispensable, pero no responde por sí sola si el perro dispone de oportunidades que valora, tiene control suficiente, experimenta estados positivos o puede alcanzar metas conductuales. El modelo Five Domains y el concepto contemporáneo de bienestar positivo muestran que un animal puede funcionar fisiológicamente y, aun así, tener una vida pobre en oportunidades gratificantes.

La tesis del futuro artículo será:

Una necesidad no es simplemente algo que el perro quiere, y una preferencia no es simplemente un capricho. Para entender qué importa realmente a un perro debemos combinar salud, motivación, elecciones, estados afectivos, consecuencias de la restricción y características individuales.


2. Pregunta principal

Pregunta central corregida

¿Qué diferencia una necesidad de un deseo, una preferencia y una actividad opcional en un perro, y cómo puede la ciencia determinar qué es realmente importante para su bienestar?

Nota sobre la formulación original

La pregunta proporcionada —“¿Qué diferencia bienestar de supervivencia?”— corresponde al Artículo 2. Para mantener coherencia con el título Necesidad, deseo y preferencia, la investigación se centra en distinguir esos conceptos. La relación entre salud, bienestar y thriving se conserva como un eje secundario.

Preguntas secundarias

  1. ¿Qué significa científicamente “necesidad”?
  2. ¿Existe una definición universal de necesidad animal?
  3. ¿Qué diferencia una necesidad fisiológica de una necesidad conductual?
  4. ¿Qué diferencia necesidad de preferencia?
  5. ¿Qué diferencia preferencia de elección?
  6. ¿Qué significa “desear” algo en un animal no humano?
  7. ¿Cómo se traduce “deseo” a conceptos científicos observables?
  8. ¿Qué diferencia wanting de liking?
  9. ¿Puede un perro querer algo que no sea bueno para él?
  10. ¿Puede necesitar algo que no elija espontáneamente?
  11. ¿Cómo funcionan los tests de preferencia?
  12. ¿Cómo se mide la fuerza de una preferencia?
  13. ¿Qué son los tests de motivación?
  14. ¿Por qué importa cuánto esfuerzo realiza un animal por obtener un recurso?
  15. ¿Cómo influye la privación en una preferencia?
  16. ¿Cómo influye el contexto?
  17. ¿Cómo influyen aprendizaje y familiaridad?
  18. ¿Cuánto varían las preferencias entre perros?
  19. ¿Las preferencias son estables?
  20. ¿Qué papel tiene la agencia?
  21. ¿Dar opciones siempre mejora el bienestar?
  22. ¿Qué son los estados afectivos positivos y negativos?
  23. ¿Qué significa thriving o flourishing?
  24. ¿Cómo se relaciona una vida positiva con las preferencias del animal?
  25. ¿Cómo evitar confundir antropomorfismo con interpretación científica?

Alcance

Este dossier utiliza principios generales de welfare science y estudios específicos en perros cuando existen. No pretende convertir cada preferencia del perro en una obligación del responsable ni establecer que todas las necesidades puedan medirse mediante elección directa.


3. Conceptos fundamentales

3.1 Necesidad

No existe una única definición operacional universalmente aceptada en toda la ciencia del bienestar.

Para este proyecto utilizaremos:

Necesidad de bienestar: condición, recurso, oportunidad o interacción cuya ausencia, restricción o inadecuación puede producir un deterioro relevante y reproducible del funcionamiento, del estado afectivo, de la capacidad de afrontamiento o de la expresión de conductas altamente motivadas.

Una necesidad puede ser:

  • fisiológica;
  • sanitaria;
  • ambiental;
  • conductual;
  • social;
  • cognitiva;
  • afectiva.

3.2 Requisito crítico para supervivencia

Algunas necesidades presentan relación directa con homeostasis y supervivencia.

Ejemplos:

  • oxígeno;
  • agua;
  • energía;
  • temperatura compatible;
  • eliminación;
  • tratamiento de lesiones graves.

Mellor et al. (2020) denominaron a varios estados asociados survival-critical affects, porque hambre, sed, dolor, disnea y otros afectos generan motivaciones potentes para recuperar estabilidad interna.

3.3 Necesidad de bienestar

Puede no causar muerte inmediata cuando se restringe, pero sí afectar significativamente calidad de vida.

Ejemplos potenciales:

  • descanso;
  • alivio del dolor;
  • seguridad;
  • oportunidades adecuadas de movimiento;
  • ciertas formas de interacción social;
  • posibilidad de controlar o evitar situaciones aversivas.

La clasificación concreta debe basarse en evidencia.

3.4 Preferencia

Una preferencia es una relación entre alternativas.

Si un perro elige A sobre B repetidamente bajo determinadas condiciones, podemos afirmar:

“En este contexto, el perro mostró preferencia por A sobre B.”

No podemos concluir automáticamente:

“A es una necesidad universal.”

Pfefferle et al. (2025) señalan que los tests de preferencia permiten estimar cuánto valoran los individuos diferentes opciones y que el propio conjunto de opciones afecta las elecciones.

3.5 Elección

Elección es el acto observable de seleccionar entre alternativas disponibles.

Una elección puede reflejar:

  • preferencia;
  • hábito;
  • aprendizaje;
  • novedad;
  • miedo;
  • accesibilidad;
  • historia de reforzamiento;
  • estado fisiológico;
  • influencia social.

Por tanto:

elección ≠ preferencia estable
y
preferencia ≠ necesidad automáticamente.

3.6 Motivación

Motivación describe la fuerza de los procesos que orientan al animal hacia o lejos de un objetivo.

Indicadores:

  • latencia;
  • persistencia;
  • frecuencia;
  • esfuerzo;
  • coste aceptado;
  • trabajo realizado para obtener acceso.

3.7 “Deseo”

“Deseo” es útil en lenguaje cotidiano, pero demasiado amplio para investigación científica sin operacionalización.

Puede corresponder a:

  • motivación;
  • expectativa;
  • wanting;
  • preferencia;
  • búsqueda de recompensa.

En el artículo público puede utilizarse la palabra “deseo”, siempre que se explique qué estamos midiendo realmente.

3.8 Wanting

En neurociencia de recompensa, wanting describe el componente motivacional/incentivo que impulsa la búsqueda.

No es sinónimo perfecto de “desear conscientemente” en lenguaje humano.

3.9 Liking

Liking se refiere al componente hedónico o placentero asociado al consumo o experiencia de la recompensa.

Pool et al. (2016) revisaron metodologías de wanting y liking y subrayan que ambos constructos pueden separarse.

3.10 Reforzador

Un reforzador es una consecuencia que aumenta la probabilidad futura de una conducta.

Algo puede funcionar como reforzador sin que podamos concluir que:

  • sea una necesidad;
  • produzca gran placer;
  • tenga alto valor de bienestar a largo plazo.

3.11 Valor

En welfare science, “valor” puede inferirse por:

  • preferencia;
  • precio conductual;
  • esfuerzo;
  • persistencia;
  • elasticidad de demanda;
  • respuesta a privación.

3.12 Agencia

Englund y Cronin (2023) describen la relevancia de elección, control y agencia para bienestar psicológico.

Mellor et al. (2020) entienden agencia como participación voluntaria, auto-generada y dirigida a objetivos en interacciones con el ambiente.

3.13 Estado afectivo

Experiencia subjetiva con valencia positiva o negativa.

Positivos:

  • comodidad;
  • placer;
  • interés;
  • seguridad;
  • satisfacción.

Negativos:

  • dolor;
  • miedo;
  • ansiedad;
  • frustración;
  • hambre;
  • sed.

3.14 Thriving / flourishing

Rault et al. (2025) definen bienestar animal positivo como florecimiento mediante estados mentales predominantemente positivos y desarrollo de competencia y resiliencia.

Implica algo más que ausencia de sufrimiento.


4. Evolución

Los organismos evolucionaron sistemas que priorizan recursos y actividades relevantes.

Homeostasis

Cuando una variable interna se desvía:

  • aumenta motivación;
  • aparecen estados afectivos;
  • se activan conductas correctivas.

Ejemplo:

déficit hídrico
→ sed
→ búsqueda de agua
→ consumo
→ reducción de sed.

Aquí existe una relación bastante directa entre necesidad fisiológica, motivación y conducta.

El problema aparece con necesidades no homeostáticas simples

No todas las prioridades relevantes funcionan como sed o hambre.

Conductas como:

  • exploración;
  • juego;
  • interacción social;
  • búsqueda;
  • manipulación;

pueden tener valor importante sin que exista un déficit fisiológico simple y fácilmente medible.

Sistemas apetitivo y consumatorio

Es útil distinguir:

fase apetitiva
→ búsqueda del objetivo.

fase consumatoria
→ interacción/consumo.

Esto ayuda a comprender por qué proporcionar el resultado final no siempre sustituye toda la experiencia.

Ejemplo conceptual:

recibir alimento en un recipiente
no es necesariamente equivalente a
buscar, localizar y obtener alimento mediante conducta.

No se debe concluir que todos los perros necesiten exactamente el mismo formato de forrajeo. El punto es que función y proceso también pueden tener valor.


5. Domesticación e historia

La domesticación creó una situación singular: el humano controla una gran parte de las alternativas disponibles para el perro.

Decidimos:

  • qué alimentos puede elegir;
  • cuándo sale;
  • dónde descansa;
  • con quién interactúa;
  • qué puede explorar;
  • qué objetos puede manipular;
  • cuánto puede alejarse;
  • qué actividades se permiten.

Esto crea un problema metodológico y ético:

Si el perro nunca recibe alternativas, no podemos observar qué habría escogido.

Evolución de welfare science

Históricamente, la investigación se concentró primero en:

  • enfermedad;
  • hambre;
  • dolor;
  • privación.

Posteriormente aparecieron métodos para preguntar:

  • ¿qué prefiere el animal?
  • ¿cuánto está dispuesto a trabajar por ello?
  • ¿qué ocurre cuando se le priva del recurso?
  • ¿qué oportunidades generan estados positivos?

Duncan (2005) defendió el uso de preference tests y motivational tests para aproximarse a cómo el animal experimenta sus condiciones.

Dawkins (2003) resumió una parte del problema mediante dos preguntas:

  1. ¿está sano?
  2. ¿tiene lo que quiere?

El desarrollo posterior de la disciplina añadió:

  1. ¿cuánto lo quiere?
  2. ¿qué ocurre cuando no lo obtiene?
  3. ¿la elección favorece bienestar a largo plazo?
  4. ¿dispone de control?
  5. ¿tiene oportunidades para experiencias positivas?

6. Etología

Tinbergen aplicado a necesidad y preferencia

6.1 Causación

¿Por qué busca el perro algo?

Posibles causas:

  • hambre;
  • sed;
  • miedo;
  • curiosidad;
  • aprendizaje;
  • acceso a refuerzo;
  • motivación social;
  • dolor;
  • activación;
  • frustración.

La misma conducta puede surgir por causas diferentes.

6.2 Ontogenia

Las preferencias se desarrollan.

Pueden depender de:

  • exposición temprana;
  • socialización;
  • experiencias;
  • reforzamiento;
  • edad;
  • salud;
  • ambiente.

6.3 Función

Algunas preferencias pueden estar relacionadas con funciones biológicas.

Otras pueden ser adquiridas.

Ejemplo:

preferir determinado sabor
puede depender de experiencia;

buscar agua cuando existe sed
está vinculado a un sistema homeostático crítico.

6.4 Filogenia

La historia evolutiva delimita sistemas motivacionales, pero no permite inferir automáticamente qué necesita cada perro doméstico concreto.


7. Cognición y aprendizaje

7.1 Preferencias aprendidas

Las preferencias no son siempre innatas.

Un estímulo puede aumentar su valor mediante:

  • condicionamiento;
  • familiaridad;
  • asociación con recompensas;
  • historia social.

7.2 Devaluación y saciedad

El valor de un recurso cambia.

Comida puede ser muy valiosa con hambre y menos valiosa después de comer.

Interacción social puede adquirir más valor tras aislamiento.

Feuerbacher y Wynne (2014) observaron precisamente que la asignación de tiempo entre comida y caricias variaba según disponibilidad de alimento, familiaridad con la persona y privación relativa de interacción social.

7.3 Elección relativa

Una preferencia siempre depende de las alternativas.

Si un perro escoge pollo frente a croqueta, sabemos algo sobre esa comparación.

No sabemos automáticamente cómo valoraría:

  • pollo vs queso;
  • pollo vs juego;
  • pollo vs salir;
  • pollo después de comer.

7.4 Preferencia y reforzamiento

Waite y Kodak (2023) demostraron que evaluaciones de preferencias alimentarias realizadas por responsables podían generar rankings individuales y ayudar a identificar reforzadores potencialmente más efectivos.

Esto es útil para entrenamiento.

Pero:

reforzador eficaz ≠ necesidad de bienestar.

7.5 Wanting vs liking

Pool et al. (2016) sintetizan evidencia según la cual los procesos motivacionales y hedónicos pueden disociarse.

Aplicación conceptual:

un perro puede mostrar mucha conducta para obtener algo
sin que eso pruebe que la experiencia produzca una magnitud equivalente de placer.

Esta precaución es particularmente importante con recompensas altamente salientes.


8. Desarrollo

Cachorro

Las preferencias son plásticas.

Influyen:

  • socialización;
  • habituación;
  • exposición;
  • dieta;
  • juego;
  • contacto;
  • ambiente.

Un cachorro que nunca ha tenido acceso a determinado recurso no necesariamente puede expresar preferencia informada por él.

Adolescencia

Cambian:

  • motivación exploratoria;
  • sensibilidad social;
  • competencia entre reforzadores;
  • atención.

Adulto

Las preferencias pueden estabilizarse parcialmente, pero siguen siendo sensibles a:

  • contexto;
  • salud;
  • aprendizaje;
  • estado fisiológico.

Senior

Pueden modificarse:

  • palatabilidad;
  • movilidad;
  • motivación de juego;
  • tolerancia social;
  • sueño;
  • preferencias térmicas;
  • superficies.

Consecuencia

Una “lista de cosas que mi perro prefiere” debe actualizarse durante su vida.


9. Análisis del comportamiento

Antecedente → conducta → consecuencia

Este marco permite descubrir qué función tiene una elección.

Ejemplo 1 — el perro siempre busca comida

Interpretación superficial:

“Ama comer.”

Posibles variables:

  • hambre;
  • reforzamiento histórico;
  • alta palatabilidad;
  • oportunidad limitada de otras actividades;
  • estados emocionales;
  • contexto.

Ejemplo 2 — no quiere jugar

No demuestra automáticamente:

“No necesita jugar.”

Puede deberse a:

  • dolor;
  • miedo;
  • tipo de juego;
  • compañero;
  • fatiga;
  • ambiente;
  • experiencia previa.

Ejemplo 3 — busca constantemente contacto

Puede reflejar:

  • afiliación;
  • reforzamiento;
  • inseguridad;
  • búsqueda de información;
  • historial de disponibilidad humana.

No se debe transformar inmediatamente en una afirmación sobre “dependencia” o “necesidad social” sin contexto.


10. Bienestar

10.1 Una escalera científica para clasificar algo como necesidad

Nivel 1 — existencia del recurso o actividad

¿El animal interactúa con ello?

Evidencia débil por sí sola.

Nivel 2 — preferencia

¿Lo escoge frente a alternativas?

Más informativo.

Nivel 3 — estabilidad

¿La preferencia aparece repetidamente?

Mayor confianza.

Nivel 4 — fuerza motivacional

¿Cuánto esfuerzo realiza por acceder?

Evidencia más fuerte de valor.

Nivel 5 — respuesta a restricción

¿Qué ocurre si se restringe?

Puede aparecer:

  • frustración;
  • búsqueda;
  • conducta anormal;
  • cambios fisiológicos.

Nivel 6 — efectos de provisión

¿Su acceso mejora:

  • conducta;
  • estado afectivo;
  • capacidad de afrontamiento;
  • funcionamiento?

Nivel 7 — convergencia

La afirmación se fortalece si coinciden:

  • comportamiento;
  • fisiología;
  • salud;
  • cognición;
  • elección;
  • motivación.

10.2 Tests de preferencia

Qué hacen

Ofrecen alternativas y registran:

  • primera elección;
  • tiempo;
  • frecuencia;
  • consumo;
  • aproximación.

Ventajas

  • incorporan la perspectiva del animal;
  • permiten individualización;
  • son relativamente intuitivos.

Limitaciones

  • las alternativas cambian el resultado;
  • el contexto importa;
  • la posición puede crear sesgos;
  • experiencias previas importan;
  • una preferencia puede cambiar;
  • elegir algo no demuestra que sea saludable.

Pfefferle et al. (2025) proponen métodos para mejorar escalamiento y calidad de rankings de preferencias.


10.3 Tests de motivación

Preguntan:

“¿Cuánto está dispuesto a hacer el animal para obtenerlo?”

Métodos:

  • empujar una puerta pesada;
  • presionar una palanca;
  • completar una tarea;
  • atravesar una barrera;
  • esperar;
  • realizar respuestas repetidas.

Consumer demand

Analiza cómo cambia el consumo a medida que aumenta el “precio”.

Un recurso cuya demanda disminuye poco cuando aumenta el coste puede considerarse altamente valorado.

Cooper y Mason (2001) revisaron el uso de tecnología operante para medir prioridades conductuales.

Ejemplo clásico

Mason, Cooper y Clarebrough (2001) estudiaron visones de granja y el valor de distintos recursos. El acceso a agua para nadar mostró alta importancia motivacional y la privación generó respuestas compatibles con frustración.

Este ejemplo no prueba nada específico sobre necesidades caninas, pero ilustra el método.


10.4 Preferencia no es necesidad

Razón 1 — salud

El animal puede preferir una opción perjudicial si se consume en exceso.

Razón 2 — alternativas

Sólo puede escoger lo disponible.

Razón 3 — corto vs largo plazo

Una opción atractiva ahora puede tener consecuencias negativas posteriormente.

Razón 4 — aprendizaje

La historia puede aumentar artificialmente el valor.

Razón 5 — contexto

Estado fisiológico y ambiente modifican elecciones.

Por ello, revisiones metodológicas advierten que no puede inferirse sufrimiento simplemente porque un animal prefiera un recurso (por ejemplo, en revisiones de preference testing).


10.5 Necesidad no siempre produce una elección “correcta”

Un perro no posee conocimiento veterinario ni nutricional abstracto.

Puede:

  • ignorar dolor inicial;
  • seguir actividad pese a lesión;
  • elegir alimento palatable;
  • acercarse repetidamente a estímulos excitantes.

Por tanto, autonomía no elimina responsabilidad humana.

Fórmula

mejor decisión.


10.6 Choice, control y agencia

Englund y Cronin (2023) distinguen conceptos relacionados.

Elección

Existencia de alternativas.

Control

Capacidad de modificar un resultado relevante.

Agencia

Capacidad más amplia de actuar de forma autónoma y dirigida a metas.

Importancia

Una elección puede tener valor incluso aunque el animal no cambie constantemente de opción.

Ejemplo:

tener acceso a una zona de retirada
puede ser valioso aunque el perro no permanezca allí.


10.7 Five Domains

Mellor et al. (2020) distinguen:

Afectos críticos para supervivencia

Relacionados con:

  • nutrición;
  • ambiente físico;
  • salud.

Ejemplos:

  • sed;
  • hambre;
  • dolor;
  • disnea.

Generan motivaciones potentes.

Afectos relacionados con situación

Surgen de interacciones con:

  • ambiente;
  • animales;
  • humanos.

Aquí existe mayor papel de elección y agencia.

Ejemplos positivos:

  • interés;
  • comodidad;
  • apego;
  • confianza;
  • sensación de control.

Esta distinción ayuda a comprender por qué no todas las necesidades tienen la misma estructura.


10.8 Estados positivos y negativos

Modelo antiguo simplificado

Buen bienestar =
pocos estados negativos.

Modelo contemporáneo

Buen bienestar =
negativos limitados y manejables
+
oportunidades suficientes de estados positivos.

Importante

No significa maximizar placer constantemente.

Un nivel apropiado de:

  • esfuerzo;
  • desafío;
  • aprendizaje;
  • novedad;

puede formar parte de experiencias positivas.


10.9 Thriving / flourishing

Rault et al. (2025) alcanzaron un consenso interdisciplinario:

El bienestar positivo implica:

  • predominio de estados mentales positivos;
  • competencia;
  • resiliencia;
  • experiencias gratificantes;
  • elección;
  • persecución activa de metas;
  • logro de resultados deseados.

Relevancia

El concepto cambia la pregunta de:

“¿Tiene todo lo mínimo?”

a:

“¿Tiene oportunidades para desarrollar y utilizar capacidades, elegir y obtener resultados valiosos?”


10.10 Propuesta de clasificación práctica

Categoría A — necesidad crítica

Su restricción amenaza funcionamiento o supervivencia.

Ejemplos:

  • agua;
  • oxígeno;
  • termorregulación.

Categoría B — necesidad de bienestar

Su restricción sostenida compromete significativamente bienestar.

Ejemplos probables:

  • descanso;
  • seguridad;
  • control del dolor.

Categoría C — oportunidad conductual altamente relevante

Importancia determinada mediante motivación y efectos de restricción/provisión.

Ejemplos potenciales:

  • exploración;
  • interacción social;
  • ciertas formas de movimiento.

Categoría D — preferencia relevante individual

No universal, pero importante para ese perro.

Ejemplo:

  • preferir una zona de descanso;
  • tipo de contacto;
  • determinado reforzador.

Categoría E — preferencia opcional

Elección con impacto de bienestar pequeño o desconocido.

Ejemplo:

  • escoger entre dos premios nutricionalmente equivalentes.

Advertencia

Las fronteras entre categorías no siempre son rígidas.


11. Adiestramiento y manejo

Preferencia como herramienta de adiestramiento

Los reforzadores deben valorarse desde la perspectiva del perro.

Waite y Kodak (2023) muestran que evaluaciones estructuradas pueden mejorar identificación de preferencias alimentarias.

Preferencia cambia

Un premio puede perder valor por:

  • saciedad;
  • repetición;
  • estrés;
  • ambiente;
  • competencia con otros estímulos.

Elección durante entrenamiento

Permitir cierta elección puede:

  • aumentar participación;
  • reducir conflicto;
  • aportar información sobre estado del perro.

Pero no significa:

  • eliminar límites;
  • permitir conductas peligrosas;
  • evitar cualquier frustración.

Manejo

La persona conserva responsabilidad de proteger:

  • salud;
  • seguridad;
  • terceros.

El principio es:

ofrecer elección dentro de límites seguros cuando sea posible.


12. Aplicaciones prácticas

Esto significa que…

No debemos etiquetar automáticamente algo como “necesidad” porque:

  • el perro lo pide;
  • le gusta;
  • es natural;
  • lo hace frecuentemente;
  • alguien en redes sociales lo recomienda.

En la vida cotidiana…

Preguntar:

  1. ¿Es necesario para supervivencia o salud?
  2. ¿Qué ocurre si falta?
  3. ¿Lo busca activamente?
  4. ¿Cuánto esfuerzo realiza?
  5. ¿Lo prefiere frente a qué?
  6. ¿Cambia con contexto?
  7. ¿Su provisión mejora bienestar?
  8. ¿existen riesgos?
  9. ¿es una necesidad general o individual?

Un responsable puede observar…

  • primeras elecciones;
  • tiempo de interacción;
  • persistencia;
  • señales de evitación;
  • recuperación;
  • saciedad;
  • cambios con el contexto.

Conviene evitar…

  • confundir elección con necesidad;
  • confundir consumo con bienestar;
  • utilizar una sola prueba;
  • generalizar preferencias de un perro a todos;
  • ignorar cambios por edad;
  • obligar una actividad “porque es buena”;
  • asumir que “más” siempre es mejor.

Podría ayudar…

  • ofrecer dos alternativas seguras;
  • registrar elecciones;
  • variar contexto;
  • evaluar repetición;
  • adaptar reforzadores;
  • respetar retirada;
  • revisar salud si desaparecen preferencias habituales.

13. Mitos y controversias

Mito 1 — “Si lo quiere, lo necesita”

Clasificación: contradicho como regla general.

Preferencia y motivación no son equivalentes a necesidad.


Mito 2 — “Si lo necesita, siempre lo elegirá”

Clasificación: incorrecto.

La elección puede estar influida por aprendizaje, opciones y consecuencias inmediatas.


Mito 3 — “Si está sano, está bien”

Clasificación: contradicho como definición completa de bienestar.

Five Domains y positive welfare incluyen experiencias, interacción y agencia.


Mito 4 — “Las preferencias de un perro son fijas”

Clasificación: contradicho.

Feuerbacher y Wynne (2014) encontraron cambios según contingencias, contexto y privación relativa.


Mito 5 — “Todos los perros prefieren comida al afecto”

Clasificación: simplificación.

En promedio apareció preferencia por comida bajo determinadas condiciones, pero existieron variación individual y efectos del contexto.


Mito 6 — “Si escoge comida, significa que valora menos a su humano”

Clasificación: contradicho por la lógica del método.

Una elección entre reforzadores no mide “amor”.


Mito 7 — “Un perro debe poder elegir todo”

Clasificación: incorrecto.

Choice y control pueden favorecer bienestar, pero deben coexistir con seguridad y salud.


Mito 8 — “Una conducta natural es automáticamente una necesidad”

Clasificación: evidencia insuficiente como regla.

La naturalidad genera hipótesis; motivación y consecuencias ayudan a evaluarlas.


Mito 9 — “Querer y disfrutar son lo mismo”

Clasificación: contradicho por modelos de recompensa.

Wanting y liking pueden disociarse.


Mito 10 — “Thriving significa felicidad permanente”

Clasificación: incorrecto.

Florecimiento implica predominio de estados positivos, competencia y resiliencia, no ausencia total de experiencias negativas.


14. Estado de la evidencia

14.1 Dawkins (2003)

Tipo: artículo conceptual/metodológico.
Pregunta: cómo evaluar objetivamente bienestar.
Hallazgo: comportamiento puede utilizarse para evaluar salud y lo que los animales quieren mediante pruebas de elección y preferencia.
Limitación: marco general; no define por sí solo cuándo una preferencia constituye necesidad.
Confianza: alta como fundamento metodológico.
Uso: base del artículo.

14.2 Duncan (2005)

Tipo: revisión.
Hallazgo: preference tests y motivational tests permiten inferir estados y prioridades, complementados por funcionamiento biológico.
Limitación: centrado en animales de granja.
Confianza: alta como marco.
Uso: diferenciar preferencia y motivación.

14.3 Cooper y Mason (2001)

Tipo: revisión metodológica.
Hallazgo: tecnología operante puede medir prioridades conductuales mediante precio/esfuerzo.
Limitación: gran parte de la investigación procede de cautiverio y producción.
Confianza: alta para método.
Uso: explicar “cuánto lo quiere”.

14.4 Mason, Cooper y Clarebrough (2001)

Tipo: estudio experimental en visones.
Hallazgo: cuantificar trabajo por recursos permite distinguir recursos de alto valor; acceso a agua de baño mostró importancia motivacional.
Limitación: especie y contexto no caninos.
Confianza: alta para ejemplo metodológico, no extrapolable directamente a perros.
Uso: ilustrar consumer demand.

14.5 Pool et al. (2016)

Tipo: revisión sistemática.
Hallazgo: wanting y liking deben distinguirse metodológicamente; querer una recompensa no equivale necesariamente a gustar de ella en el mismo grado.
Limitación: integra literatura animal y humana con heterogeneidad metodológica.
Confianza: alta para distinción conceptual.
Uso: explicar “deseo”.

14.6 Mellor et al. (2020)

Tipo: revisión/modelo conceptual.
Hallazgo: distingue afectos críticos para supervivencia y afectos situacionales relacionados con agencia; integra positivos y negativos.
Limitación: no es taxonomía universal de necesidades ni prescribe dosis.
Confianza: alta.
Uso: conectar necesidades con Five Domains.

14.7 Englund y Cronin (2023)

Tipo: revisión conceptual.
Hallazgo: elección, control y agencia son conceptos distintos y potencialmente importantes para bienestar psicológico.
Limitación: evidencia empírica varía según especie y contexto.
Confianza: moderada-alta.
Uso: explicar por qué ofrecer opciones puede tener valor.

14.8 Feuerbacher y Wynne (2014)

Tipo: experimentos de elección concurrente.
Población: perros domésticos en ambientes familiares y no familiares.
Hallazgo: en general preferencia por comida frente a caricias con comida disponible; preferencias sensibles al programa de refuerzo, contexto, familiaridad y privación social.
Limitación: mide asignación relativa entre alternativas concretas, no “amor” ni necesidad social universal.
Confianza: alta para el fenómeno estudiado.
Uso: mostrar contextualidad.

14.9 Feuerbacher y Wynne (2015)

Tipo: estudios de elección.
Hallazgo: perros mostraron mayor preferencia por caricias que por elogio vocal en las condiciones estudiadas.
Limitación: alternativas específicas; no generalizar a toda interacción social.
Confianza: moderada-alta.
Uso: demostrar que “atención humana” no es una categoría homogénea.

14.10 Waite y Kodak (2023)

Tipo: evaluación aplicada de preferencias.
Hallazgo: responsables pudieron implementar paired-stimulus assessments para producir rankings de preferencias alimentarias individuales.
Limitación: identifica preferencias relativas y utilidad como reforzadores, no necesidades de bienestar.
Confianza: moderada-alta.
Uso: ejemplo doméstico práctico.

14.11 Pfefferle et al. (2025)

Tipo: desarrollo/metodología de preference testing.
Hallazgo: las opciones pueden rankearse y escalarse; proponen medidas para mejorar confianza y detectar intransitividad.
Limitación: validación en humanos, ratones y macacos, no perros.
Confianza: alta para metodología.
Uso: mostrar que medir preferencias requiere diseño riguroso.

14.12 Rault et al. (2025)

Tipo: declaración de consenso interdisciplinario.
Hallazgo: positive animal welfare = florecimiento mediante estados predominantemente positivos, competencia y resiliencia, con elección y persecución de objetivos.
Limitación: marco conceptual; no establece un test único de flourishing.
Confianza: alta como consenso.
Uso: conectar preferencias y agencia con una buena vida.


15. Banco de evidencia

Evidencia 1

Afirmación: Una preferencia no demuestra por sí sola una necesidad.

Qué demuestra la investigación: Preference tests identifican opciones relativamente valoradas, pero deben combinarse con salud, motivación y otros indicadores.

Fuente: Dawkins (2003); Duncan (2005).

Nivel de certeza: Alto.

Matiz importante: Una preferencia fuerte puede ser una pieza importante de evidencia.

Dónde utilizar: Introducción.


Evidencia 2

Afirmación: La fuerza de la motivación puede medirse.

Qué demuestra la investigación: Métodos operantes permiten aumentar el coste de acceso y medir cuánto trabaja el animal.

Fuente: Cooper & Mason (2001).

Nivel de certeza: Alto.

Matiz importante: El diseño del “precio” puede alterar el resultado.

Dónde utilizar: Cómo sabe la ciencia qué importa.


Evidencia 3

Afirmación: Wanting y liking no son idénticos.

Qué demuestra la investigación: La literatura sobre recompensa distingue mecanismos motivacionales y hedónicos.

Fuente: Pool et al. (2016).

Nivel de certeza: Alto como distinción conceptual.

Matiz importante: Medirlos directamente en animales tiene limitaciones.

Dónde utilizar: Definición de “deseo”.


Evidencia 4

Afirmación: Las preferencias caninas dependen del contexto.

Qué demuestra la investigación: La preferencia comida-caricias cambió al modificar disponibilidad, contexto, familiaridad y privación social.

Fuente: Feuerbacher & Wynne (2014).

Nivel de certeza: Alto para ese paradigma.

Matiz importante: No generalizar a todos los reforzadores.

Dónde utilizar: Ejemplo central.


Evidencia 5

Afirmación: Los perros pueden preferir formas específicas de interacción humana.

Qué demuestra la investigación: En pruebas de elección, caricias resultaron más preferidas que elogios vocales.

Fuente: Feuerbacher & Wynne (2015).

Nivel de certeza: Moderado-alto.

Matiz importante: “Interacción social” contiene múltiples modalidades.

Dónde utilizar: Individualización.


Evidencia 6

Afirmación: Rankings de preferencias pueden medirse en perros domésticos.

Qué demuestra la investigación: Paired-stimulus assessments aplicados por responsables identificaron jerarquías de alimentos.

Fuente: Waite & Kodak (2023).

Nivel de certeza: Moderado-alto.

Matiz importante: Ranking no significa necesidad.

Dónde utilizar: Aplicación práctica.


Evidencia 7

Afirmación: Las pruebas de preferencia modernas pueden cuantificar valor relativo con mayor rigor.

Qué demuestra la investigación: Nuevos métodos permiten escalar preferencias y estimar calidad del ranking.

Fuente: Pfefferle et al. (2025).

Nivel de certeza: Alto metodológicamente.

Matiz importante: No validado específicamente en perros en ese estudio.

Dónde utilizar: Estado de la ciencia.


Evidencia 8

Afirmación: Elección y control pueden tener valor de bienestar más allá del recurso seleccionado.

Qué demuestra la investigación: Literatura revisada conecta control ambiental con bienestar psicológico.

Fuente: Englund & Cronin (2023).

Nivel de certeza: Moderado-alto.

Matiz importante: El beneficio de elección depende del contexto.

Dónde utilizar: Agencia.


Evidencia 9

Afirmación: Five Domains distingue necesidades homeostáticas de interacciones relacionadas con agencia.

Qué demuestra la investigación: Dominios 1–3 se relacionan principalmente con estabilidad interna; Domain 4 con interacción voluntaria y metas.

Fuente: Mellor et al. (2020).

Nivel de certeza: Alto como marco.

Matiz importante: No es una división absoluta de todas las conductas.

Dónde utilizar: Mapa conceptual.


Evidencia 10

Afirmación: Una buena vida requiere algo más que evitar estados negativos.

Qué demuestra la investigación: Consenso de positive animal welfare incluye estados positivos, competencia, resiliencia, elección y logro de metas.

Fuente: Rault et al. (2025).

Nivel de certeza: Alto como consenso conceptual.

Matiz importante: No existe aún una medición universal de flourishing.

Dónde utilizar: Cierre.


16. Propuesta de estructura del artículo

H1 — Necesidad, deseo y preferencia: ¿son lo mismo para un perro?

Objetivo

Introducir el problema semántico y científico.

Gancho

“Que tu perro quiera algo no significa automáticamente que lo necesite. Pero tampoco significa que su preferencia no importe.”


H2 — Cuatro palabras que solemos mezclar

H3 — Necesidad

H3 — Deseo/motivación

H3 — Preferencia

H3 — Elección

Evidencia

Dawkins (2003); Duncan (2005).


H2 — Necesidad: qué ocurre cuando algo importante falta

Explicar

  • salud;
  • afecto;
  • conducta;
  • funcionamiento.

Diferenciar

supervivencia vs bienestar.


H2 — Preferencia: preguntarle al perro sin palabras

Explicar

tests de elección.

Ejemplo

comida vs caricias.

Evidencia

Feuerbacher & Wynne (2014).


H2 — Pero una elección no basta

Mostrar

  • contexto;
  • alternativas;
  • privación;
  • aprendizaje;
  • saciedad.

H2 — ¿Cuánto lo quiere? Medir motivación

Explicar

consumer demand.

Ejemplo metodológico

visones.

Evidencia

Cooper & Mason (2001); Mason et al. (2001).


H2 — Querer no siempre significa disfrutar

Explicar

wanting vs liking.

Evidencia

Pool et al. (2016).


H2 — Lo que tu perro prefiere puede cambiar

Ejemplos

  • comida;
  • caricias;
  • elogio;
  • contexto.

Evidencia

Feuerbacher & Wynne (2014, 2015).


H2 — Entonces, ¿cuándo una preferencia importa para bienestar?

Proponer escalera

preferencia
→ repetición
→ motivación
→ restricción
→ efectos
→ convergencia.


H2 — Dar opciones también puede ser parte del bienestar

Explicar

choice, control, agency.

Evidencia

Englund & Cronin (2023); Mellor et al. (2020).


H2 — De cubrir necesidades a ayudar al perro a florecer

Explicar

estados positivos y thriving.

Evidencia

Rault et al. (2025).


H2 — Una regla práctica

Antes de llamar algo “necesidad”, preguntar:

  1. ¿qué evidencia tenemos?
  2. ¿qué ocurre si falta?
  3. ¿cuánto lo busca?
  4. ¿su valor cambia?
  5. ¿mejora su bienestar?
  6. ¿es general o individual?

17. Preguntas todavía abiertas

  1. ¿Qué actividades constituyen necesidades conductuales universales en perros?
  2. ¿Cómo medir motivación por olfatear?
  3. ¿Cómo medir motivación por explorar?
  4. ¿Cómo valorar interacción social sin confundir familiaridad?
  5. ¿Qué preferencias son más estables a lo largo del tiempo?
  6. ¿Cómo cambia el valor de recursos con edad?
  7. ¿Cómo afectan dolor y enfermedad a preferencias?
  8. ¿Qué cantidad de elección es óptima?
  9. ¿Puede demasiada elección generar incertidumbre?
  10. ¿Qué preferencias pueden servir como indicadores tempranos de enfermedad?
  11. ¿Cómo medir liking en perros?
  12. ¿Cómo separar wanting de excitación?
  13. ¿Cómo medir frustración por privación sin causar daño?
  14. ¿Qué diferencias existen entre razas y linajes en prioridades conductuales?
  15. ¿Qué recursos presentan demanda inelástica en perros?
  16. ¿Hasta qué punto preferencias alimentarias predicen reforzadores eficaces?
  17. ¿Qué importancia tiene poder terminar una interacción humana?
  18. ¿Puede la opción de retirarse mejorar bienestar aunque casi nunca sea utilizada?
  19. ¿Cómo evaluar flourishing individual?
  20. ¿Qué combinación de indicadores sería práctica para hogares?
  21. ¿Cómo cambian preferencias según clima y entorno urbano?
  22. ¿Qué papel tiene novedad frente a familiaridad?
  23. ¿Cómo distinguir preferencia verdadera de hábito?
  24. ¿Cómo afecta la influencia humana a elecciones caninas?
  25. ¿Qué decisiones deben quedar siempre bajo responsabilidad humana por razones de salud y seguridad?

18. Referencias

Cooper, J. J., & Mason, G. J. (2001). The use of operant technology to measure behavioral priorities in captive animals. Behavior Research Methods, Instruments, & Computers, 33(3), 427–434. https://doi.org/10.3758/BF03195397

Dawkins, M. S. (2003). Behaviour as a tool in the assessment of animal welfare. Zoology, 106(4), 383–387. https://doi.org/10.1078/0944-2006-00122

Duncan, I. J. H. (2005). Science-based assessment of animal welfare: Farm animals. Revue Scientifique et Technique, 24(2), 483–492.

Englund, M. D., & Cronin, K. A. (2023). Choice, control, and animal welfare: Definitions and essential inquiries to advance animal welfare science. Frontiers in Veterinary Science, 10, 1250251. https://doi.org/10.3389/fvets.2023.1250251

Feuerbacher, E. N., & Wynne, C. D. L. (2014). Most domestic dogs (Canis lupus familiaris) prefer food to petting: Population, context, and schedule effects in concurrent choice. Journal of the Experimental Analysis of Behavior, 101(3), 385–405. https://doi.org/10.1002/jeab.81

Feuerbacher, E. N., & Wynne, C. D. L. (2015). Shut up and pet me! Domestic dogs (Canis lupus familiaris) prefer petting to vocal praise in concurrent and single-alternative choice procedures. Behavioural Processes, 110, 47–59. https://doi.org/10.1016/j.beproc.2014.08.019

Mason, G. J., Cooper, J., & Clarebrough, C. (2001). Frustrations of fur-farmed mink. Nature, 410, 35–36. https://doi.org/10.1038/35065157

Mellor, D. J., Beausoleil, N. J., Littlewood, K. E., McLean, A. N., McGreevy, P. D., Jones, B., & Wilkins, C. (2020). The 2020 Five Domains Model: Including human–animal interactions in assessments of animal welfare. Animals, 10(10), 1870. https://doi.org/10.3390/ani10101870

Pfefferle, D., Talbot, S. R., Kahnau, P., Cassidy, L. C., Brockhausen, R. R., Jaap, A., Deikun, V., Yurt, P., Gail, A., Treue, S., & Lewejohann, L. (2025). Advancing preference testing in humans and animals. Behavior Research Methods, 57(7), 193. https://doi.org/10.3758/s13428-025-02668-5

Pool, E., Sennwald, V., Delplanque, S., Brosch, T., & Sander, D. (2016). Measuring wanting and liking from animals to humans: A systematic review. Neuroscience & Biobehavioral Reviews, 63, 124–142. https://doi.org/10.1016/j.neubiorev.2016.01.006

Rault, J.-L., Bateson, M., Boissy, A., Forkman, B., Grinde, B., Gygax, L., Harfeld, J. L., Hintze, S., Keeling, L. J., Kostal, L., Lawrence, A. B., Mendl, M. T., Miele, M., Newberry, R. C., Sandøe, P., Špinka, M., Taylor, A. H., Webb, L. E., Whalin, L., & Jensen, M. B. (2025). A consensus on the definition of positive animal welfare. Biology Letters, 21(1), 20240382. https://doi.org/10.1098/rsbl.2024.0382

Waite, M. R., & Kodak, T. M. (2023). Owner-implemented paired-stimulus food preference assessments for companion dogs. Journal of the Experimental Analysis of Behavior, 120(1), 62–77. https://doi.org/10.1002/jeab.846

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